¡Estimados camaradas! Consideramos nuestro deber poner en su conocimiento que la situación en la redacción del OC, en nuestra profunda y firme convicción, se ha vuelto absolutamente insoportable y que sin cambiar la composición de la redacción del OC nos resulta absolutamente imposible mantener la línea del partido. Sólo las dos primeras reuniones de la redacción del OC después del pleno nos daban esperanzas de un posible trabajo conjunto con los cams. Mártov y Dan. El acuerdo del cam. Mártov con la carta del CC sobre la conferencia (véase el nº 11 del OC. Mártov firmó esta carta) atestiguaba sin duda su deseo de cumplir lealmente las decisiones del pleno. Otro tono fue adoptado desde el principio por el cam. Dan, quien declaró que el editorial del nº 11 del OC* era perjudicial y ante nosotros acusó a Mártov de oportunismo del Órgano Central. Para nosotros ya estaba claro con esto que los acérrimos partidarios de La Voz consideran a Mártov un "oportunista" en el sentido de su docilidad hacia las decisiones del partido, y que toda la cuestión se reduce a si Mártov cederá a su presión. El artículo de Mártov "Por el camino correcto" mostraba que sí. Su negativa a entregarlo para el "Boletín de Discusión" (aunque discutía abiertamente la decisión del CC sobre la composición del OC) atestiguaba el comienzo de la guerra. En la cuestión de la actitud de las organizaciones y militantes ilegales hacia los legales, Mártov viró claramente en este artículo desde el CC (carta sobre la conferencia, firmada por Mártov) hacia Dan. La "teoría de la igualdad de derechos" de los ilegales y legalistas significaba precisamente un retroceso respecto a la carta del CC, significaba un viraje de Mártov, pues la contradicción entre esta "teoría" y la carta del CC la ve cualquiera que no quiera cerrar los ojos. Cuando Mártov, tras el rechazo de su artículo (renunció a la nota, y también al "Boletín de Discusión"), declaró en la redacción del OC el inicio de sus hostilidades, su posición y la de Dan quedaron plenamente claras para nosotros. Para el partido, la dejaron completamente clara: 1) el acto de Mijaíl, Román y Yuri; 2) el manifiesto de los 16 mencheviques rusos; 3) los números 19-20 de La Voz y 4) el manifiesto escisionista de los 4 redactores de La Voz. Ahora se ha añadido 5) la intervención abiertamente liquidacionista de Potrésov en "Nuestra Aurora" nº 2, donde escribe junto a Mártov y otros, y 6) la intervención de la redacción de "La Voz del Socialdemócrata" contra Plejánov ("Complemento necesario a los «Diarios»"), donde junto al mismo Potrésov, Martýnov, Mártov y Akselrod tratan al OC del partido y al menchevismo partidista en canaille (como a canallas). En nuestra hoja "«La Voz» de los liquidacionistas contra el partido" y en el nº 12 del OC dimos una valoración de las 4 primeras intervenciones*. Plejánov, en el nº 13 del OC que saldrá dentro de una semana, dará una valoración del artículo de Potrésov en "Nuestra Aurora". Contra "La Voz del Socialdemócrata", que ha virado definitivamente hacia los liquidacionistas, empiezan a unirse y a alzarse los mencheviques partidistas, como lo demuestran ya 4 resoluciones de grupos mencheviques y secciones de grupos mencheviques en el extranjero (París, Niza, San Remo, Ginebra)**. Los mencheviques partidistas se alzan abiertamente contra "La Voz" y contra los liquidacionistas rusos, reconocen abiertamente el viraje de "La Voz" hacia el liquidacionismo después del pleno. Se ha creado una situación en el partido considerablemente distinta a la que existía durante el pleno, y que por tanto exige incondicionalmente cambios en la composición del OC. El pleno quiso dar la posibilidad de volver al partido y trabajar lealmente en él a todos los de La Voz, a todos los socialdemócratas, a todos los militantes legales del movimiento obrero que deseen pasarse a la posición de la partidista. El pleno contaba con que entre los mencheviques no se produjera una escisión de las dos partes del menchevismo, sino un tránsito común de ambas a la posición de la partidista. Por culpa del centro legalista ruso (Potrésov, Mijaíl y Cía.) y por culpa de "La Voz del Socialdemócrata" sucedió lo contrario. Su escisión con los mencheviques partidistas se ha convertido en un hecho. Hemos agrupado en torno al OC y al "Boletín de Discusión" a toda una serie de mencheviques partidistas (Plejánov, Rappoport, Avdéev), con los cuales se está organizando plenamente un trabajo de partido ajeno a todo fraccionalismo, a pesar de todas nuestras divergencias. En el extranjero se están dando pasos hacia la unificación del grupo de los bolcheviques y los mencheviques partidistas. Por el contrario, los grupos de La Voz han tomado resueltamente un rumbo contra la unificación.

Por consiguiente, no por causas casuales ni personales se ha creado una situación totalmente imposible dentro de la redacción del OC. Si en nuestra redacción reina ahora una permanente y desesperante reyerta, si nosotros tres somos decididamente incapaces de superar la posición hostil de dos redactores, si toda la labor está frenada en el OC, es el resultado inevitable de la falsedad de la situación. En el sentido de las decisiones del pleno, es necesario el acercamiento con los mencheviques partidistas, ¡mientras que en nuestro OC los mencheviques antipartidistas libran una lucha despiadada contra los mencheviques partidistas que están fuera del OC y lo ayudan!

Estamos plenamente seguros de que los cams. del CC comprenden por sí mismos la absoluta imposibilidad de tal situación y no exigirán de nosotros que la ilustremos con la historia de innumerables choques y escándalos en la redacción. Estos choques, acusaciones, roces, la total paralización del trabajo son el simple resultado del cambio de la situación política, que inevitablemente debe llevar a la disolución del OC si no se da un paso, ordenado por todo el espíritu de las decisiones del pleno, a saber: la sustitución de los mencheviques de La Voz, antipartidistas y liquidacionistas, por mencheviques partidistas, a quienes estamos obligados a ayudar a entrar plenamente en el partido y en sus organismos dirigentes.

Los mencheviques partidistas ya han declarado en el BE del CC su deseo de tener representantes en la redacción del OC (y en el BE del CC), es decir, partidarios del menchevismo partidista.

Nosotros, por nuestra parte, declaramos que nos es absolutamente imposible dirigir el OC del partido en colaboración con los de La Voz*, pues es imposible realizar el trabajo exclusivamente mediante una mayorización mecánica de personas con las que no se comparte un suelo común de partido.

Esperamos que el CC dé los pasos orgánicos necesarios para cambiar la composición de la redacción del OC y crear un colegio de partido capaz de trabajar.

Miembros de la redacción del OC: Lenin*