2. V. 1910.





Querida Aniuta: Ayer recibí tu carta con la nueva dirección.

Merci por las felicitaciones. Aquí todo sigue igual. Nadia

flaquea un poco, sus nervios no andan bien, pero en general estamos bien de

salud. Hace tiempo que hago largos paseos en bicicleta y recorro los

alrededores de París, ya que vivimos muy cerca de las

fortifications, es decir, de los límites de la ciudad. Nada

decidimos aún sobre el veraneo; el verano llega un poco tarde

aquí; es posible que vayamos otra vez a Bombón, donde hay una

pensión barata y mucha tranquilidad, aunque Nadia no parece muy

dispuesta a volver allí. Es posible que por esta vez probemos una

colonia socialista, a orillas del mar [1]. E. V. estuvo allí el

año pasado y quedó muy contenta.





Saluda cordialmente de mi parte al vecino de Akaláievka [2], si lo

ves. Lástima que sea tan enemigo de escribir cartas, porque

sería agradable recibir de vez en cuando noticias de "las

profundidades de Rusia" sobre lo que sucede en la nueva aldea. Tenemos poca

información sobre eso y sería muy grato sencillamente charlar

con un hombre que conoce.





Un saludo también para el manchuriano del norte [3]. Parece que

ahora se ha organizado y se liberará de las "debilidades" de los

rusos... y no sólo de los escritores...





En cuanto a mi rencor contra el Doctor [4] (por quien me pediste que

hiciera algo), te equivocas decididamente, o tal vez, involuntariamente yo

dije algo inoportuno. No he tenido ni tengo el menor rencor contra él.

La impresión que causa es buena. No he tenido ocasión de

intimar con él. Ahora se ha instalado en las afueras de la ciudad,

donde sus niños estarán mejor. Está pasando grandes

penurias; dicen que hace poco logró obtener una remuneración

insignificante por un trabajo transitoria. Me encuentro rara vez con

él. Los emigrados pasan aquí unas penurias del diablo.





Mi trabajo marcha de mal en peor. Espero superar este período de

intensos conflictos [5}, y entonces volveré a mi trabajo.





Un fuerte apretón de manos. Muchos saludos a Mark. Todos los

nuestros mandan saludos.





Tuyo, V. U.





Querida Ania: Recibí hace tiempo tu carta sobre nuestra conocida, y

en seguida respondí sobre esto a Maniasha. Tengo ciertas razones para

pensar que mi carta se ha perdido, aunque Maniasha ha contestado a uno de los

problemas que yo planteaba en ella. Le pedí que me escribiera si

había recibido esa carta, pero no respondió. El conocido a

quien querías que diéramos a leer la carta no está ahora

aquí, y además, lo que yo te escribí no se lo dije a

él, sino a otra persona. Un día de estos te escribiré

detalladamente. Te beso fuertemente. Saludos a M. T. Mamá manda

saludos.





N. K,





* * *




[1] Véase el presente tomo, carta 213. (Ed.)





[2] A. A. Preobrazhenski. (Ed.)





[3] Se refiere a A. P. Skliarenko.





[4] M. F. Vladimivski. (Ed.)





[5] Alude a la agudización de la lucha interna en el partido

después del Pleno (de "Unificación") del CC, del POSDR de 1910.

Lenin escribió sobre esto a Gorki el 11 de abril de 1910 (véase

V. I. Lenin, ob. cit., t. XXXVIII, carta 123). (Ed.)