28 de marzo de 1910.

¡Querido camarada! Agradezco el envío de los artículos de R. Luxemburg. 229

Sobre la cuestión principal —acerca de la sustitución de Warski por Leder— debo protestar de la manera más enérgica. 230 ¡Disculpe, pero nos coloca usted en una situación imposible! No hablaré de las particularidades personales de Leder (en la medida en que llamaban la atención durante el trabajo conjunto en congresos y conferencias: las impresiones en esos congresos no atestiguaban en absoluto conocimientos, capacidades, gusto literario, comprensión del asunto, sino que a menudo atestiguaban una mezquina quisquillosidad, etc., etc. —le escribo también, por supuesto, privatissime*). No hablaré de que no se puede sustituir a un literato experimentado, un marxista inteligente y un camarada excelente por una persona inexperta y poco idónea.

Pero sí hablaré de la situación de la redacción del Órgano Central y de la crisis del partido. No puede ser que usted no vea que la situación es crítica. Junto con Warski escribimos al Comité Central sobre el cambio de la composición del Órgano Central (Dan lo sabotea descaradamente). Los liquidadores sabotean el Comité Central. ¡Y justo en un momento en que se necesita absolutamente a una persona que haya estado en el pleno, probada en el trabajo, compenetrada en el colegio, que haya iniciado una guerra seria contra un enemigo serio, sustituirla por un novato!! ¡Tenga temor de Dios! ¡Eso significa paralizar el Órgano Central! Pues el Órgano Central es de momento el único órgano de dirección de todo el partido (mientras el Comité Central no se reúna tras su sabotaje por los liquidadores). La capacidad de trabajo del Órgano Central es terriblemente importante —y en semejante momento “empezar de nuevo”, “poner al trabajo” a un novato, discutir en lugar de hacer.

¡Comprenda usted que los mencheviques, apoyándose en el pleno (y tienen el derecho formal indiscutible de apoyarse en él), discuten positivamente sobre cada palabra

* — estrictamente entre nosotros. Nota del editor.

de la resolución, sobre cada omisión de la resolución, sobre cada incidente (incluso el más pequeño) del pleno, para encontrar resquicios! Ahora bien, ¿cómo puede ser concebible aquí en el papel de péndulo una persona que no estuvo en el pleno y que no ha trabajado con nosotros en los centros del POSDR desde hace muchísimo tiempo? ¡Pero si eso es absolutamente imposible! Eso significa detener el trabajo —en un momento en que en cada reunión hay que resolver las cuestiones más importantes. Leder se verá obligado a decir: “no sé” ante miles de argumentos y quisquillosidades de los mencheviques (que son endiabladamente hábiles en el uso de toda clase de fraktioneller Dreck**, como usted sabe muy bien). En fin, ¿es concebible una persona así en semejante momento?

No. No. No exigimos demasiado al P. S. D.*** Conocemos su fuerza, sus necesidades, las exigencias del trabajo polaco. No cargamos a Warski ni lo apartamos del trabajo literario polaco. Pero usted debe dejárnoslo en el Órgano Central sin falta, tal como lo acordamos durante el pleno. Sin Warski somos absolutamente incapaces

de “superar” el tiempo de la crisis, de lograr un cambio en la composición del Órgano Central. Cuando termine la crisis, cuando cambie la composición del Órgano Central, entonces... pero incluso entonces, por todo lo sagrado, no Leder. Envíe entonces a Karski, si para entonces es imposible dejar a Warski. Pero ahora Warski es absoluta, absolutamente necesario.

Estrecho su mano. Saludos a Rosa.

Suyo, Lenin

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Enviada de París a Berlín

Publicada por primera vez en 1925

en la Recopilación Leninista III

Se imprime según el manuscrito

** — basura fraccional (en alemán). Nota del editor.

*** — Partido Socialdemócrata de Polonia. Nota del editor.