17.11.1910.





Querido Mitia: Recibí tu problemita [1], y me dejé "tentar"

por el ajedrez, y lo he olvidado completamente todo. Me parece que hace un

año que no juego; además, desde hace varios años

sólo hice algunas partidas ping-pong o semiping-pong. Tu problema lo

resolví fácilmente. T D8-D6. Pero hoy he visto en Riech

un problema que no pude resolver en seguida y que me gustó mucho

(núm. 31, del 1 de febrero [1269], problema número 195). Las

posiciones eran las siguientes: blancas: R3CR, C1CR, A7R, P5TR, PSD. Negras:

R6R, P7TD, P2TR, P4D (es decir, el último peón está a

una movida de convertirse en reina). Juegan las blancas y ganan.

¡Qué trabajo bien hecho!





Bueno, ¿cómo marcha tu recuperación? ¿Te

repones? ¿La pierna y la clavícula están completamente

bien? ¿Podrás caminar y viajar pronto?





Un apretón de manos. Tuyo, V. U.





* * *




[1] Véase el presente tomo, carta 205. (Ed.)