Considero superfluo responder por enésima vez a Máximov en cuanto al fondo del asunto, es decir, repetir que, al escindirse de nosotros, está creando una fracción de bolcheviques caricaturescos u otzovistas divinos. Todo esto ya ha sido dicho, publicado, masticado y subrayado en «Proletari». Y yo solo digo: digan públicamente lo que dicen aquí, entre estas cuatro paredes; entonces, y solo entonces, en lugar de la indigna riña que impera aquí desde hace cuatro días, tendremos una lucha ideológica. Digan públicamente que somos «neobolcheviques», «neoproletarios» «en el sentido de la nueva «Iskra»»{9}, es decir, en esencia mencheviques, que hemos «dado dos pasos atrás», que estamos «destruyendo la herencia más preciosa de la revolución rusa: el bolchevismo»; digan públicamente estas cosas, que he anotado de su discurso, y mostraremos al público una y otra vez que ustedes encajan precisamente en el tipo del bolchevique caricaturesco. Digan públicamente que nosotros —y cito de nuevo sus palabras— «pereceremos de muerte política, al estar prisioneros de Plejánov, en caso de un nuevo ascenso», que «venceremos en caso de una reacción prolongada»; digan esto públicamente, y daremos una vez más una aclaración útil para el partido sobre la diferencia entre el bolchevismo y el «otzovismo divino». Y ya que ustedes se niegan (a pesar de nuestras directas provocaciones, desde agosto de 1908, cuando formalmente, en una reunión de la redacción, se les propuso publicar un folleto, exponer sus puntos de vista en un folleto), ya que se niegan a luchar abiertamente y continúan con las intrigas internas, debemos lograr una intervención abierta de su parte mediante su directa separación de nuestra fracción (no del partido, sino de la fracción), separación para una lucha ideológica que enseñará mucho al partido.

Se publica según el manuscrito.