Estoy sorprendido de que todo esto no nos haya aburrido. El camarada Maksímov se exalta en vano, porque no ha habido ninguna escisión sin acusaciones extremas, y siempre se han confundido los incidentes de la escisión con cuestiones de honor. Recuerdo las escenas con Krichevski en 1901, con Mártov en 1905, con Plejánov en 1907, y todos se lanzaban contra mí gritando sobre el honor. La cuestión no es de honor, sino de que en el proceso de lucha la gente desorganiza su fracción y organiza una nueva. Por ejemplo, Liádov. No se ha convertido en un mal camarada, pero desorganiza nuestra fracción y crea la suya propia. Creo que Maksímov desorganiza a aquellos a quienes considera mencheviques. Ese es su más legítimo derecho, y nos habla de invitar a Lenin a la escuela. La cuestión del control también es ridícula. Así no se puede. Está claro que la escuela es un nuevo centro, una nueva corriente. Marat dice que no abandonará sus puestos. Usted, camarada Marat, ha cedido a la pasión fraccional, determinada por la lucha política de los «divinos» otzovistas.

¿Qué es una fracción? Es una unión de correligionarios dentro del partido. En la Duma, un partido es una unión de correligionarios dentro de la Duma. Pues si un miembro de la Duma, por ejemplo Jomiakov, se pasa a otro partido, no por ello deja de ser su presidente. Lo mismo sucede en la relación de la fracción con el partido. El puesto que ocupan por designación del partido, solo el partido puede quitárselo. Ahora reñimos porque no tenemos una unión de correligionarios. Nadie atenta contra su puesto en el partido, y no hay por qué mezclarlo en esto. Tenemos una escisión de fracción, no del partido. Los puestos en el partido no son competencia de nuestra reunión. Y aquí no hay nada que decir sobre el honor. Y yo ya estoy acostumbrado: me insultan por cuarta vez. Hay que reconocer lo que existe: dos centros, dos corrientes y la escuela como un hecho. Y todo será más claro cuando nos reagrupemos.

Se publica según el texto del libro, cotejado con el acta taquigráfica

Primera página del manuscrito de V. I. Lenin «Discurso al discutirse el problema de las tareas de los bolcheviques en el partido». 11 (24) de junio de 1909. (Reducido)