Desde hace ya varios días, los periódicos burgueses de Francia («L’Eclair», «Le Radical»), Alemania («Berliner Tageblatt») y Rusia («Utro Rossii», «Rech», «Rússkoye Slovo», «Nóvoye Vremia») saborean la noticia más sensacional: la expulsión de Gorki del partido socialdemócrata. «Vorwärts» ya ha publicado el desmentido de este disparate. La redacción de «Proletari» también envió el desmentido a varios periódicos, pero la prensa burguesa lo ignora y continúa inflando el chisme.

El origen de este chisme está claro: algún plumífero, habiendo oído de pasada sobre las divergencias en relación con el otzovismo y la construcción de Dios (cuestión que desde hace casi un año se discute abiertamente en el partido en general y en «Proletari» en particular), tergiversó sin piedad los retazos de información y «ha conseguido una buena tajada» con «entrevistas» inventadas, etc.

El objetivo de la campaña de chismes no es menos claro. Los partidos burgueses quisieran que Gorki abandonase el partido socialdemócrata. Los periódicos burgueses hacen todo lo posible por avivar las divergencias en el seno del partido socialdemócrata y presentarlas de forma deformada.

En vano se esfuerzan los periódicos burgueses. El camarada Gorki se ha ligado demasiado sólidamente con sus grandes obras artísticas al movimiento obrero de Rusia y del mundo entero como para responderles de otra forma que con desprecio.

«Proletari» nº 50, 28 de noviembre (11 de diciembre) de 1909.

Se publica según el texto del periódico «Proletari»