«formas». Esto es el comienzo de las batallas contra ustedes en todas partes, a dondequiera que penetren los bogdanovianos.

Hay que comenzar por determinar con exactitud el número de ustedes. ¿Cuántos son los adversarios decididos de la «plataforma bogdanoviana»? ¿Puede este número ser aumentado o no? Si es así, ¿cómo y en qué momento? Si no, ¿cuál es el comportamiento de los «neutrales»? Hay que reflexionar sobre cuál debe ser la conducta de ustedes en caso de una inevitable escisión de la escuela para, en la medida de lo posible, ganarse a estos neutrales o, en el peor de los casos, no entregarlos por completo en las garras de los bogdanovianos.

Además. ¿Cómo piensan ustedes organizar su salida de la escuela? ¿Como un simple viaje de regreso o como una salida provocada por la lucha en torno a las plataformas? Por supuesto, si entre ustedes la lucha se ha desarrollado tan rápidamente como se podía pensar por sus dos primeras cartas, entonces la escisión quizá ya sea un hecho, es decir, tal vez los bogdanovianos ya los han echado a ustedes, simple y llanamente los han echado, y entonces ya no hay nada de qué hablar. Si esto aún no ha ocurrido, reflexionen detenidamente cómo organizar su partida. Ustedes deberán dar respuesta a todas las organizaciones rusas. Ustedes deberán refutar con exactitud y claridad, con los hechos en la mano, todos aquellos ataques que ahora les lloverán por miles por parte de los «bogdanovianos». Ustedes deben prepararse para defender sus puntos de vista tanto sobre la escuela como sobre la «plataforma» de los bogdanovianos.

Si se plantea la cuestión de su partida, ustedes deben conseguir que se les entreguen a todos los medios para viajar a Rusia. Esta es una obligación de la escuela, exactamente igual que antes de la escisión de los bekí la obligación del Centro Bolchevique fue dar dinero para el viaje a Rusia (después de la Conferencia del Partido de diciembre de 1908) tanto a Liádov como a Vsévolod y a Stanislav. Ellos entonces nos exigieron los medios y los recibieron.

Por supuesto, nosotros les ayudaremos tanto en lo relativo a los pasaportes como en lo relativo a nuestro encuentro (en París o en alguna pequeña ciudad, para que sea más conspirativo y para que ustedes pierdan menos tiempo, para que sea más barato). El lugar de nuestro encuentro lo discutiremos aparte y lo elegiremos más adelante. Nuestra situación financiera no es brillante, y la ayuda que podremos prestar será sólo modesta.

Todo esto se lo escribo para aclarar el asunto y para el intercambio de opiniones. Una vez recibidas de ustedes respuestas más precisas, una vez aclaradas todas las cuestiones mediante nuestra correspondencia, reuniremos a la Comisión Ejecutiva de la redacción ampliada de «Proletari», y entonces se decidirá la cuantía de la ayuda, el momento y el lugar de nuestro encuentro y demás.

Respondan más detalladamente. ¿No podrían darnos una dirección directa para escribirles?

Saludos. El secretario de «Proletari»

(Italia)

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Escrito en octubre de 1909.

Enviado de París a la isla de Capri.

Publicado por primera vez en 1933

en la Recopilación Leninista XXV.

Se imprime según el manuscrito.