[Comienzo de septiembre de 1909. Bonbon, departamento de Sena y Loira.]

Querido Mark: Ayer, por estar ocupado con un artículo, cometí un error: omití en el proyecto de Grigori (respuesta a los capriistas en nombre de la C.E.*) la invitación de un delegado¹. Esa torpeza hay que suprimirla sin falta: a quien hay que invitar a París es a los alumnos para que estudien, de ningún modo a un delegado. Como delegado pueden elegir incluso a un otzovista furibundo, o hasta a Liádov o Aleksinski, y entonces seremos burlados. No, de convocar a un delegado no puede ni hablarse.

El Diario de Plejánov sigo sin tenerlo. Le ruego encarecidamente que ordene que la expedición lo remita de inmediato. Sin él no puedo escribir el artículo encargado².

Le estrecho la mano. N. Lenin.

Ayer le envié un cheque por carta certificada. Espero que lo haya recibido.

¹ Sobre el proyecto de Zinóviev («respuesta a los capriistas en nombre de la C.E.»), véase la nota 1 en la pág. 37.  
² El artículo «Los liquidadores desenmascarados» fue publicado en el nº 47‑48 de «Proletari» del 18 (5) de septiembre de 1909 (Obras, XIV, 130).