24 de agosto de 1909.





Querida mamita: Ayer recibí tu carta, y te respondo a vuelta de

correo. Con respecto a Maniasha te inquietas en vano. Se recupera bien. Por

supuesto, aún no puede caminar mucho: todavía tiene un poco de

dolor en la pierna (la derecha). Hemos consultado a los médicos en

París y aquí en el campo si eso es un mal síntoma. Todos

dicen que no. Dicen que la recuperación marcha bien, pero es un poco

lenta. Le aconsejaron a Maniasha que se fajara para sufrir menos sacudidas

cuando camina. Ayer caminó cinco o seis verstas, después de eso

durmió perfectamente y se siente bien. Hablando en general, ahora

tiene un aspecto incomparablemente mejor que antes, tiene buen apetito

y duerme bien y se la ve perfectamente saludable. En una palabra: escribo con

toda franqueza, todo marcha bien, sólo que con lentitud.

Quizás esto se explica por el gran cansancio que experimentó en

invierno.





Aquí descansamos bien. Hemos pasado ya tres semanas, pensamos

quedarnos unas dos o tres semanas más. Por ahora no puedo decirte si

Maniasha podrá viajar a Rusia dentro de un mes. En tres semanas de

descanso se ha restablecido muy bien. Yo le aconsejo que tome más

leche y coma cuajada. Ella misma se la prepara; pero a mi modo de ver no se

alimenta lo suficiente: siempre discutimos con ella por eso.





Las habitaciones que tenemos aquí son buenas; la pensión es

buena y no cara (diez francos diarios por los cuatro). Nadia y yo paseamos a

menudo en bicicleta.





Te abrazo fuertemente, querida mía, y te deseo salud.





Tuyo, V. U. Todos los nuestros mandan saludos?





P. S. ¿Qué noticias hay de Mark? ¿Se ha restablecido

totalmente después de la operación? ¡Dale saludos de

todos nosotros!





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