20. IX. 1908.





Querida mamita: Hace tiempo que no te escribo. Confiaba en que Maniasha

llegara y me contara todo, pero su llegada se demora. Lo mejor sería

que viniera en la segunda mitad de octubre (nuevo calendario):

viajaríamos juntos a Italia. Creo que para entonces podré

descansar una semana después de terminar mi trabajo [1] (que ya

está llegando a su fin). A partir del ll.'X. estaré tres

días en Bruselas y luego volveré aquí y pienso viajar a

Italia [2]. ¿Por qué no viene también Mitia? Él

también tendría que descansar, después de tanto ajetreo

con sus enfermos. Invítalo; podríamos hacer magníficos

paseos. Si tuvieran dificultades con el dinero, pueden emplear el dinero que

Ania tiene en el Banco. Ahora espero ganar mucho.





Sería magnífico que paseáramos por los lagos

italianos; dicen que a fines del otoño se está muy bien

allí. Aniuta irá probablemente a visitarte y entonces tú

puedes mandar también a Manía sha y Mitia.





Te abrazo fuertemente, querida mía, y te deseo salud.





¿Qué tal es el otoño allí en la aldea?

Aquí no es malo. El verano fue detestable; pero ahora, en cambio,

tenemos algunos días verdaderamente estivales.





Los nuestros están muy bien de salud y piden que trasmita saludos a

todos.





Tuyo, V. Uliánov





* * *




[1] Se refiere a su libro Materialismo y empiriocriticismo

(véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV). (Ed.)





[2] En octubre de 1908 Lenin viajó a Bruselas, a la

sesión del Buró Socialista Internacional; el viaje que pensaba

hacer a Italia no se realizó. (Ed.)