... ¿Es cierto que existen tendencias conciliadoras entre destacados pravdistas obreros, que uno de ellos —de apellido algo así como Malinin o Dolinin— sostuvo una larga conversación sobre este tema con un colaborador del periódico, el literato M. N.? Sería sumamente importante saber si se trata de una corriente y cuál es, en qué consiste, cuáles son sus condiciones de unidad, o si se trata de un individuo aislado y una fantasía casual.

Sobre Plejánov en su «Yedinstvo» hay que adoptar de inmediato el tono de que un gran teórico, con inmensos méritos en la lucha contra el oportunismo, Bernstein, los filósofos del antimarxismo, un hombre cuyos errores tácticos en 1903-1907 no le impidieron, durante los años difíciles de 1908-1912, ensalzar la «clandestinidad» y desenmascarar a sus enemigos y adversarios, ahora, por desgracia, vuelve a mostrar su lado débil. La total oscuridad de su pensamiento se debe, quizá en parte, a su total desinformación; y la oscuridad estriba en con quién quiere la unidad: ¿con los narodnikis (véase «Sovreménnik», donde los señores Gimmer ya presumen de su nombre) o con los liquidacionistas de «Nasha Zaria» y el señor Potrésov?; y ¿en qué condiciones? Y, tras plantear estas cuestiones,

I. F. ARMAND. JULIO DE 1914

declarar con calma: el lector difícilmente obtendrá una respuesta clara a estas preguntas naturales. Pues por la literatura se sabe que precisamente estas cuestiones no son claras para Plejánov. Una vez más, saludos, felicitaciones por el enorme éxito (¡sólo la hacienda, la hacienda!) y mis mejores deseos.

Colaborador de «Put Pravdy»

Es necesario cambiar el tono del periódico antes del congreso de Viena. Ha llegado la etapa de lucha. Golpear con todas las fuerzas a los insolentes de los grupúsculos, cortar despiadadamente sus intentos de desorganización. ¡Se atreven a escindir a los 4/5!* Garabatee dos palabras: ¿estamos de acuerdo? ¿cuándo lo ponemos en marcha?

Tanto a los liquidacionistas como a los grupúsculos hay que atacarlos de inmediato con la mayor energía: 40.000 deben conocer nuestra firme opinión. Es nuestro deber poner en ridículo a los aventureros...

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Escrito en junio, después del 18.

Enviado de Poronin a Petersburgo.

Publicado por primera vez el 22 de abril de 1962 en el periódico «Pravda» n.º 112.

Se publica según el manuscrito.