necesidad para el movimiento obrero. En todas estas cuestiones no puede haber divergencia entre nosotros; estoy firmemente convencido de ello y, ya que ahora no podemos reunirnos, es necesario empezar a trabajar juntos de inmediato. En el trabajo nos pondremos finalmente de acuerdo de la manera más fácil y mejor.

Su plan de escribir pequeñas cosas para *Proletari* (le he enviado el anuncio) me alegra muchísimo. Pero, por supuesto, si tiene un trabajo grande, no se distraiga.

Acerca de Trotski quise responderle la vez pasada, pero lo olvidé. Nosotros (es decir, la redacción de aquí de *Proletari*, Al. Al., yo y el “inok”* – un muy buen colega de los bolcheviques rusos) decidimos en seguida invitarle a *Proletari*. Escribimos una carta, esbozamos y propusimos un tema. Firmamos por acuerdo común “la redacción de *Proletari*”, deseando colocar el asunto sobre una base más colegiada (yo, por ejemplo, personalmente tuve una gran batalla con Trotski, una lucha encarnizada en 1903-1905, cuando era menchevique).

Trotski se ofendió o algo por esta forma, no sé, pero envió una carta escrita no por él:

“Por encargo del camarada Trotski” se notificaba a la redacción de *Proletari* que se negaba a escribir, que estaba ocupado.

Eso es pose, en mi opinión. Y en el Congreso de Londres se comportó como un poseur. No sé ya si irá con los bolcheviques...

Los mencheviques han publicado aquí un anuncio sobre el mensual *Golos Sotsial-Demokrata* [140], firmado por Plejánov, Axelrod, Dan, Mártov, Martínov. Lo conseguiré y se lo enviaré.

La lucha puede agudizarse. Y Trotski quiere situarse “por encima de las fracciones en lucha”...

Acerca del materialismo precisamente como concepción del mundo, creo que no estoy de acuerdo con Ud. en lo esencial. Precisamente no sobre la “concepción materialista de la historia” (que no niegan nuestros “empirio-”[141]), sino sobre el materialismo filosófico. Que anglosajones y germanos deban su filisteísmo al “materialismo”, y los romances, el anarquismo, lo discuto resueltamente. El materialismo, como filosofía, está en todas partes relegado entre ellos. *Neue Zeit*, el órgano más consecuente y docto, es indiferente a la filosofía, nunca fue un ardiente partidario del materialismo filosófico, y últimamente ha publicado, sin una sola reserva, a los empiriocriticistas. ¡Que del materialismo que enseñaron Marx y Engels se pueda deducir un filisteísmo muerto es falso, falso! Todas las corrientes filisteas en la socialdemocracia combaten sobre todo el materialismo filosófico, tiran hacia Kant, hacia el neokantismo, hacia la filosofía crítica. No, la filosofía que Engels fundamentó en el *Anti-Dühring* no admite el filisteísmo ni en el umbral. Plejánov perjudica a esta filosofía al vincular aquí la lucha con la lucha fraccional, pero a Plejánov de ahora ningún socialdemócrata ruso debe confundirlo con el viejo Plejánov.

Al. Al. acaba de irse de mi casa. Le transmitiré una y otra vez lo del “congreso”. Si insiste, se puede organizar para un par de días y pronto.

Le estrecho la mano. Lenin

en la isla de Capri (Italia)

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*“Inok” – I. F. Dubrovinski. Red.

[141] Se refiere a los empiriocriticistas.

Enviada desde Ginebra

Publicado por primera vez en 1924 en la Recopilación Leninista I

Se imprime según el manuscrito