¡Vaya, qué favor me ha hecho! Dar la dirección y los contactos al menchevique Mandelberg. Esto es la máxima ingenuidad.

Bajo ningún concepto permitir que Mandelberg se acerque ni a una versta, y si ya ha cometido esa estupidez, entonces quítele la dirección y engáñelo.

Sobre "El Proletario" le escribieron ayer 134. El agravamiento de la lucha fraccional es enorme e inevitable en todas partes. Los detalles cuando nos veamos.

V. Uliánov