Marzo, posterior al 19, 1907. Petersburgo.

Los diputados de la Duma de Estado, pertenecientes al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, declaran al pueblo y proponen a la Duma declarar al pueblo lo siguiente:

El gobierno, por boca de su primer ministro, el señor Stolypin, ha manifestado a los representantes del pueblo que se propone continuar la misma política que ha seguido después de la disolución de la primera Duma. El gobierno no quiere tener en cuenta la voluntad de los representantes del pueblo. Exige que los representantes del pueblo se reconcilien con su política, que lo ayuden a desarrollar, perfeccionar, aplicar con mayor precisión y de modo más completo esa política gubernamental.

¿Qué significa esta política del gobierno?

Significa la defensa de los intereses de un puñado de grandes terratenientes, cortesanos y dignatarios, la defensa de su derecho a explotar y oprimir al pueblo. ¡Ni tierra ni libertad! He aquí lo que el gobierno declara al pueblo por boca de Stolypin.

Los campesinos no deben esperar del gobierno nada más que la defensa de los terratenientes y una lucha despiadadamente feroz contra la aspiración campesina a la luz, a la libertad, al mejoramiento de su situación, al traspaso de la tierra a manos de los campesinos, a la liberación de la pesada servidumbre, de la vida de presidio, de la extinción lenta a consecuencia del hambre. Los campesinos deben esperar del gobierno la continuación de las mismas violencias que arrebataron al campesinado miles y decenas de miles de sus mejores hombres, encarcelados, deportados y muertos por la valiente lucha contra la arbitrariedad burocrática y la opresión terrateniente. Sobornar con pequeñas dádivas a una ínfima minoría de miroedos y kulaks, ayudarlos a saquear hasta el fin la aldea arruinada en recompensa por su ayuda al gobierno autocrático, he aquí la política que se propone seguir Stolypin y su ministerio.

Los obreros no deben esperar de este gobierno nada más que violencias y opresión. A los obreros se les seguirán atando las manos en su lucha por mejorar su situación. Los sindicatos obreros se seguirán clausurando, los periódicos obreros seguirán siendo perseguidos. Los grandes fabricantes seguirán encontrando la ayuda y la colaboración del gobierno en todos sus pasos dirigidos a oprimir a los obreros. No ayuda en la penosa miseria a consecuencia de la desocupación, sino la intensificación y agravación de esta miseria deben esperar los obreros del gobierno. La ayuda gubernamental a la clase obrera son leyes elaboradas en reuniones de fabricantes y funcionarios de policía. Los obreros de Rusia hace tiempo que han valorado esta política de «preocupación» gubernamental por la clase obrera.

Los soldados y marineros que derramaron su sangre en la guerra contra Japón, emprendida por el gobierno en aras de los intereses rapaces de un puñado de cortesanos; que derramaron su sangre en la patria en la lucha por aliviar su vida, por liberarse del presidio cuartelario, por que también el soldado pudiera sentirse hombre y no bestia; los soldados y marineros no deben esperar nada del gobierno salvo las violencias y la opresión de antes, salvo el mismo trato severo y el duro mendrugo de pan en recompensa por someter y sojuzgar a sus hermanos, los obreros y campesinos que luchan por la libertad, que luchan por la tierra para el campesinado.

La declaración del gobierno ha mostrado claramente que el gobierno no quiere la paz, sino la guerra con el pueblo. Esta declaración no dice una cosa que deben decir al pueblo los diputados fieles a los intereses populares, enviados por él a la Duma: el gobierno no dice que su declaración significa, inevitable e ineluctablemente, la decisión de disolver la segunda Duma, sin darle siquiera la posibilidad de expresar la voluntad del pueblo, de expresar las necesidades de los campesinos, de los obreros, de los soldados, las necesidades de todos los trabajadores, de expresar todo lo que la población, al despedir a sus diputados hacia la Duma, les encargó expresar en sus mandatos.

El Partido Obrero Socialdemócrata siempre ha dicho al pueblo que la Duma es impotente para darle la libertad y la tierra. Los diputados de la Duma que defienden los intereses de la clase obrera y del campesinado están dispuestos a consagrar todas sus fuerzas al servicio de esos intereses, a ayudar al pueblo mediante la declaración de la verdad en la Duma, mediante la explicación a todos los millones de personas del pueblo diseminadas por todos los confines de Rusia, de qué política nociva y antipopular sigue el gobierno, qué maquinaciones urde contra el pueblo, qué leyes y medidas le niega al pueblo.
Pero los diputados de la Duma, y toda la Duma que puede ayudar al pueblo, nada significan sin el pueblo. Si Rusia ha conseguido por un corto tiempo, aunque sean pequeñas libertades, si ha obtenido una representación popular, aunque no sea por mucho tiempo, todo esto ha sido conquistado únicamente por la lucha popular, únicamente por la lucha abnegada de la clase obrera, del campesinado, de los soldados y marineros por la libertad.
El gobierno ha declarado una vez más la guerra al pueblo. El gobierno ha decidido disolver la segunda Duma, derogar la ley electoral, volver al viejo orden de cosas en Rusia. Ha emprendido un camino que conduce forzosamente a la disolución de la segunda Duma, a la derogación del actual derecho electoral, al retorno de los viejos órdenes de la vieja autocracia rusa.
Los diputados de la clase obrera ponen sobre aviso a todo el pueblo sobre esto.