Las líneas anteriores ya estaban escritas cuando recibí las resoluciones de la conferencia de febrero (1907) de la «Unión del Territorio de Estonia» del POSDR{66}.

En esta conferencia intervinieron (seguramente como delegados del Comité Central) los camaradas mencheviques M. y A. Al discutirse la cuestión de la Duma de Estado, al parecer presentaron la misma resolución que yo analicé más arriba. Y es sumamente instructivo examinar qué modificaciones introdujeron en esta resolución los camaradas socialdemócratas estonios. Citamos íntegramente la resolución aprobada por la conferencia:

Sobre la actitud ante la Duma de Estado

«Para satisfacer las necesidades del pueblo, la Duma de Estado no tiene ningún poder ni fuerza, ya que todo el poder sigue en manos de los enemigos del pueblo: la autocracia zarista, la burocracia y un puñado de terratenientes. Por eso la socialdemocracia debe destruir implacablemente las ilusorias esperanzas en la fuerza legislativa de la actual Duma de Estado y explicar al pueblo que solo una asamblea constituyente de todo el pueblo, con plenos poderes, elegida libremente por el propio pueblo inmediatamente después de la abolición de la autocracia zarista, estará en condiciones de satisfacer las reivindicaciones del pueblo.

Con el fin de desarrollar la autoconciencia de clase del proletariado, educar políticamente a las masas populares, desarrollar y organizar las fuerzas revolucionarias, la socialdemocracia debe utilizar también esta Duma de Estado impotente e inerme. Por consiguiente, la socialdemocracia participa en la actividad de la Duma de Estado sobre las siguientes bases:

I. La socialdemocracia, partiendo de los intereses del proletariado urbano y rural y de los principios del democratismo consecuente, critica todas las propuestas y proyectos de ley del gobierno y de los partidos burgueses, así como el presupuesto del Estado, y les contrapone sus propias reivindicaciones y proyectos de ley, partiendo siempre para ello de las reivindicaciones y necesidades de las amplias masas populares, y desenmascara con esta actividad la invalidez del régimen existente y las contradicciones de clase de la sociedad burguesa.

II. La socialdemocracia utiliza el derecho de interpelación para poner al desnudo la esencia y la naturaleza del actual gobierno y mostrar al pueblo que toda su actividad está dirigida directamente contra los intereses del pueblo, para poner de manifiesto la situación de falta de derechos de la clase obrera e iluminar el papel que desempeñan el gobierno, las clases dominantes y los partidos que se apoyan en ellas con respecto a la clase obrera. Entre otras cosas, la socialdemocracia debe luchar contra el partido conciliador y traidor de los kadetes, desenmascarando su tibieza y su democratismo hipócrita, a fin de liberar de su hegemonía e influencia a la pequeña burguesía revolucionaria y obligarla a seguir al proletariado.

III. Como partido de la clase proletaria, la socialdemocracia debe actuar siempre de forma independiente en la Duma de Estado. La socialdemocracia no debe concertar ningún acuerdo o pacto permanente con otros partidos revolucionarios y de oposición en la Duma de Estado que limite su libertad de acción. En casos particulares, cuando las tareas y los pasos de otros partidos coincidan con las tareas y los pasos de la socialdemocracia, la socialdemocracia puede y debe entablar negociaciones con esos partidos sobre dichos pasos.

IV. Puesto que el pueblo no puede tener ningún acuerdo con el actual gobierno feudal y solo una asamblea constituyente con plenos poderes está en condiciones de satisfacer las reivindicaciones y necesidades del pueblo, la conferencia no considera que sea tarea del proletariado luchar por un ministerio responsable ante la actual Duma impotente. El proletariado debe luchar no bajo la bandera del ministerio responsable, sino bajo la bandera de la asamblea constituyente.

V. Luchando de este modo, la fracción socialdemócrata en la Duma de Estado debe vincularse del modo más estrecho con las masas proletarias y amplias masas populares fuera de la Duma y, contribuyendo a la organización de estas masas, crear el ejército revolucionario para derrocar la autocracia».

Los comentarios sobran. En mi artículo traté de mostrar cómo no se deben escribir resoluciones como la analizada. En su resolución, los socialdemócratas revolucionarios estonios mostraron cómo se deben corregir las resoluciones inadecuadas.