El Buró tenía razón (una voz: «¡Por supuesto!») cuando explicó que la anulación de la decisión de ayer es inadmisible. Para anularla se requiere una resolución especial del congreso sobre la admisibilidad de someter tal propuesta a votación. En este caso, nadie propone anular la decisión de ayer. Permanece en vigor. ¿Es admisible el aplazamiento? Abramóvich pasó por alto el punto más esencial, a saber, que la cuestión del aplazamiento ha sido motivada por una nueva circunstancia (la argumentación de los letones) surgida después de la votación de ayer sobre las directivas. Este es un nuevo motivo que Abramóvich no tomó en cuenta. Por lo tanto, la propuesta de Werner es formalmente correcta.