27. VI. 1907.





Querida mamita: Hace tiempo que no te escribo. Aniuta te habrá

hablado de nuestros planes para tomarnos un descanso. Regresé

terriblemente cansado. Ahora estoy completamente recuperado. Aquí se

puede descansar magníficamente: baños, caminatas, sin gente,

sin trabajo [1]. Sin gente y sin trabajo: esto es lo mejor para mí.

Espero poder quedarme dos semanas más; después volveré

al trabajo. Nadia y Eliz. Vas. están bien de salud y descansan

magníficamente.





¿Cómo se han instalado? ¿Estás bien de salud?

¿Han visto a Aniuta? ¿Dónde está? ¿Ahora

está con ustedes o con Mark? Si puedes, escríbeme, o dile a

Mitia que lo haga.





Te abrazo fuertemente. Tuyo, V. Ul .





Muchos saludos a Mitia y su esposa.





Querida María Alexándrovna: Volodia no tiene el

hábito de trasmitir saludos en sus cartas; de modo que yo le

envío saludos de mamá y míos. También enviamos

saludos a todos los nuestros. Puedo confirmar que estamos descansando

magníficamente; hemos engordado tanto que nos resulta incómodo

presentarnos en público... Hay aquí un bosque de pinos, el mar,

el tiempo magnífico, en suma, todo es espléndido.

También es bueno que no hay preocupación doméstica.

¿Y ustedes, cómo están descansando? ¿Y y su

malaria? ¿Se curó usted completamente? ¿Salen a recoger

hongos? ¿Cómo están en general y qué hacen?

Aquí estamos apartados del mundo; aunque hay correo seis veces por

semana, nadie nos escribe. Otra vez la abrazo fuertemente.





Suya, Nadia





* * *




[1] A su regreso del V Congreso (de Londres) del partido,

Lenin descansó varias semanas en la dacha N. M. Knipóvich,

cerca del faro Stjernsund (hoy poblado de Ozerl?i, distrito de Víborg,

región de Leningrado), (Ed.)