Tomando en consideración:

1) que sobre la base de la prolongada crisis económica que atraviesa Rusia y en relación con el extremo fortalecimiento de la reacción gubernamental, se agudiza considerablemente la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, y se profundiza y amplía también la lucha de los campesinos contra el viejo régimen;

2) que el año transcurrido de la revolución se ha caracterizado por el rápido crecimiento de la conciencia de todas las clases, el fortalecimiento de los partidos extremos, el declive de las ilusiones constitucionales, el debilitamiento del "centro", es decir, de los partidos liberales que aspiran a detener la revolución mediante concesiones aceptables para los terratenientes de las Centurias Negras y la autocracia;

3) que los intereses de clase del proletariado en la revolución burguesa exigen la creación de condiciones que abran la posibilidad de la lucha más amplia contra las clases poseedoras por el socialismo;

4) que el único modo de crear estas condiciones es la conquista de la república democrática, el pleno poder del pueblo y el mínimo de reivindicaciones socioeconómicas necesario para el proletariado (jornada laboral de 8 horas y demás reivindicaciones del programa mínimo socialdemócrata);

5) que solo el proletariado puede llevar hasta el final la revolución democrática, a condición de que, como única clase revolucionaria hasta el final de la sociedad contemporánea, arrastre tras sí a la masa del campesinado en una lucha implacable contra la gran propiedad terrateniente y el Estado feudal,

el congreso reconoce:

a) que la tarea principal del proletariado en el momento histórico actual es llevar hasta el final la revolución democrática en Rusia;

b) que toda minimización de esta tarea conduce inevitablemente a la transformación de la clase obrera, de dirigente de la revolución popular que arrastra tras sí a la masa del campesinado democrático, en participante pasivo de la revolución que va a la zaga de la burguesía liberal;

c) que, apoyando con todas sus fuerzas la realización de esta tarea, el partido socialdemócrata no debe olvidar ni un solo instante los fines socialistas independientes del proletariado.