Los lectores ya saben por la prensa legal diaria que en la organización de Petersburgo del POSDR ha culminado, por fin, la reorganización proyectada desde hace tiempo por la mayoría de los miembros locales del partido. Una conferencia especialmente elegida por todos los miembros de la organización local se reunió el 25 de marzo de 1907{154}, discutió el proyecto de reorganización del Comité de Petersburgo (publicado en el núm. 15 de *Proletari*) y el contraproyecto de los mencheviques (publicado en el núm. 51 de *Rússkaya Zhizn*) y adoptó, con pequeñas modificaciones, el proyecto del CP.

La esencia de estos estatutos organizativos consiste en la aplicación consecuente del principio del centralismo democrático. Al frente de toda la organización está la conferencia, elegida por todos los miembros del partido mediante elecciones directas (de doble grado solo ante obstáculos insalvables) según una norma determinada (la primera conferencia constó de delegados elegidos a razón de 1 por cada 50 miembros del partido). Esta conferencia es un órgano permanente. Se reúne no menos de dos veces al mes y es el órgano supremo de la organización. Se reelige cada seis meses.

La conferencia elige al CP de entre todos los miembros del partido, no solo de los que trabajan en uno u otro distrito de la organización local.

Con este tipo de organización se elimina toda desigualdad en la representación de los distritos y, lo principal, en lugar del aparatoso sistema, de muchos escalones y antidemocrático, de formar el CP con representantes de los distritos, se crea una auténtica unidad de todos los miembros del partido, unidos directamente por una conferencia dirigente única. La composición de esta conferencia posibilita y hace inevitable la participación de la mayoría de los obreros destacados en la dirección de todos los asuntos de toda la organización local.

La conferencia puso ya en práctica este nuevo tipo de organización, se declaró órgano permanente, eligió un nuevo CP compuesto por 19 camaradas y celebró dos sesiones (más exactamente: se reunió dos veces en sesiones) para resolver todas las cuestiones corrientes.

Para caracterizar cómo era el proyecto menchevique de reorganización rechazado por la conferencia, señalemos una circunstancia, la más importante. Este proyecto coloca al frente de la organización una conferencia similar (denominándola consejo). ¡Pero el órgano ejecutivo de la conferencia, el Comité de Petersburgo, es eliminado por completo según este proyecto! «El consejo de toda la ciudad —reza el proyecto de los mencheviques—, para la labor corriente, se divide en toda una serie de comisiones (de propaganda, de agitación, literaria, sindical, financiera, etc.)». Y «la representación de la organización ante otros partidos y las relaciones con los órganos centrales de nuestro partido se confían a un presidium» de 5 personas elegidas por el consejo.

¡Cabe imaginarse cuál sería la capacidad de trabajo de una organización en la que la labor corriente la llevan comisiones dispersas, no unidas por un único órgano ejecutivo de la conferencia! El centralismo democrático se convierte aquí en una ficción: en esencia, esto es un paso hacia el famoso plan de Larin de reducir el partido socialdemócrata al papel de una sociedad de propaganda entre una masa obrera ligada en una organización única lo menos firmemente posible. Huelga decir que este proyecto de los mencheviques fue rechazado de inmediato. Solo queda pedir a sus autores que nos den a conocer la experiencia de trabajo de los comités u organizaciones mencheviques del POSDR sobre tales bases.

Prosigamos. Es sumamente importante señalar que la nueva conferencia de la organización de Petersburgo puso fin a la escisión de Petersburgo. Como se sabe, los mencheviques produjeron la escisión en Petersburgo durante las elecciones a la segunda Duma, al retirarse (por razones supuestamente formales) de la conferencia del 6 de enero de 1907, la conferencia que decidió la cuestión de la campaña electoral del POSDR en Petersburgo. Las elecciones a la nueva conferencia, reunida por primera vez el 25 de marzo, se realizaron bajo el control directo de una comisión especial designada por el Comité Central del POSDR específicamente para este fin y que incluía a un miembro del CC de la socialdemocracia letona. La conferencia del 25 de marzo (que sigue actuando también ahora, pues se declaró, como ya dijimos, órgano permanente) fue, por tanto, la primera conferencia socialdemócrata en Petersburgo en el último año que se constituyó sin las más mínimas disputas sobre la corrección de la representación, la legalidad y el número de mandatos, etc.

Para Petersburgo, con su lucha más encarnizada entre bolcheviques y mencheviques, este es un hecho nunca visto hasta ahora. Tanto la conferencia boicotista (febrero de 1906){155} como la conferencia sobre la consigna de apoyo a un ministerio «de la Duma» (junio de 1906){156} dieron la victoria a los bolcheviques, pero comenzaron siempre con obligadas disputas sobre la corrección de la representación.

Resulta sumamente instructivo, por tanto, aprovechar estos datos indiscutibles, por primera vez indiscutibles, sobre la fuerza de ambas fracciones de la socialdemocracia en Petersburgo para esclarecerse las causas verdaderas y el verdadero significado de la escisión, ya superada, que hubo antes de las elecciones en Petersburgo. Como se sabe, los mencheviques justificaron esta escisión con causas formales: 1) la representación incorrecta en la conferencia del 6 de enero (se acusaba a los bolcheviques de inflar el número de votos, especialmente los de los dependientes de comercio, y de anular ilegalmente mandatos mencheviques); 2) la negativa de la conferencia a cumplir la exigencia del CC de dividirse en conferencia urbana y conferencia de la gubernia.

Que la segunda «justificación» se reduce en la práctica a la participación del CC (es decir, de su parte menchevique) en la organización de la escisión de Petersburgo ha quedado ya suficientemente aclarado en números anteriores de *Proletari*. Esto lo comprenden fácilmente también todos los miembros de otras ciudades de nuestro partido, que saben perfectamente que en ninguna parte el CC exigió ni pudo exigir la división de las conferencias de toda la ciudad en urbanas y de la gubernia. El carácter ultimátum de esta exigencia le hizo falta al Comité Central en Petersburgo para escindir a la organización de San Petersburgo y ayudar luego a los mencheviques escindidos a iniciar (o continuar) las negociaciones con los kadetes.

Pero la primera «justificación» de la escisión sigue siendo completamente confusa y objeto de controversia para todos los miembros de nuestro partido, excepto los de Petersburgo. Ellos no pueden juzgar sobre la corrección de la representación en la conferencia del 6 de enero y sobre la correlación real de fuerzas bolcheviques y mencheviques en Petersburgo. Demostrarlo con documentos es una tarea completamente irrealizable para la prensa socialdemócrata, pues los documentos solo podría reunirlos y estudiarlos una comisión especial. Pero gracias a las cifras comprobadas e indiscutibles de la representación en la conferencia del 25 de marzo, tenemos la posibilidad de mostrar a todo nuestro partido cuánta verdad había en la justificación menchevique de la escisión preelectoral en Petersburgo. Para ello solo hace falta comparar los datos por distritos sobre el número de socialdemócratas que votaron por los bolcheviques y por los mencheviques en las elecciones a la conferencia del 6 de enero y a la conferencia del 25 de marzo.

Los datos sobre las votaciones para la conferencia del 25 de marzo son indiscutibles: fueron verificados por la comisión del CC y aceptados tanto por los bolcheviques como por los mencheviques.

Para tomar también datos indiscutibles sobre los que votaron en las elecciones a la conferencia del 6 de enero, tomaremos las cifras mencheviques. Al retirarse de la conferencia del 6 de enero, 31 mencheviques publicaron una declaración especial, una hoja impresa con el título: *Por qué nos vimos obligados a abandonar la conferencia (Declaración de 31 miembros de la conferencia, presentada al CC)*. En el núm. 12 de *Proletari* analizamos esta hoja. Ahora tomaremos los «datos numéricos sobre la composición de los electores a la conferencia de la organización de Petersburgo» (a la conferencia del 6 de enero) que están publicados en las páginas 7 y 8 de esta hoja. Allí se indica para cada uno de los 11 distritos el número de votantes por los bolcheviques y por los mencheviques, estando todos los votos subdivididos además en indiscutibles e impugnados, y estos últimos en impugnados por los bolcheviques e impugnados por los mencheviques.

Sobre el 12º distrito de la organización de Petersburgo, el de dependientes de comercio, no hay datos tabulados en la hoja de los 31. En el texto (pág. 4) dicen que el CP dio el derecho a 313 dependientes organizados a elegir 5 representantes, contando 1 no por cada 50 (norma general), sino por cada 60, en vista del carácter no democrático de las elecciones. Sobre esta base, los mencheviques no reconocían en absoluto los votos de los dependientes. Puesto que de los 5 representantes 1 era menchevique y 4 bolcheviques, consideraremos 63 votos por los mencheviques y 250 por los bolcheviques.

A continuación, dividimos los 12 distritos de la organización socialdemócrata de Petersburgo en seis indiscutibles y seis en disputa. A estos últimos referimos aquellos en los que en la conferencia del 6 de enero, o los mencheviques o los bolcheviques impugnaban más de la mitad de los votos emitidos por los bolcheviques o por los mencheviques. A esta categoría pertenecen los distritos: el de Výborg (de 256 votos por los mencheviques, los bolcheviques impugnaron 234 por no haber sido obtenidos de forma plenamente correcta), el de la Ciudad (de 459 por los mencheviques, los bolcheviques impugnaron 370), el de Moscú (de 248 votos por los mencheviques, los bolcheviques impugnaron 97, y 107 los mencheviques; 185 votos por los bolcheviques fueron impugnados todos por los mencheviques), el de ferroviarios (de 21 votos por los bolcheviques se impugnaron 5; de 154 votos por los mencheviques se impugnaron 107); el estonio (los 100 votos por los bolcheviques fueron impugnados por los mencheviques) y el de dependientes de comercio (los 313 votos fueron protestados en su totalidad por los mencheviques, quienes declaraban que estos votos, y solo estos votos, no habían sido emitidos en absoluto: que eligieron las cúpulas de la organización en lugar de los miembros de la misma).

A los distritos indiscutibles se han referido el de la isla Vasílievski, el de Narva, el de la Circunscripción, el letón (en estos 4 distritos todos los votos fueron indiscutibles), luego el del Nevá (de 150 votos por los bolcheviques se impugnaron 15; de 40 por los mencheviques se impugnaron 4) y el de Petersburgo (de 120 votos por los mencheviques se impugnaron 22).

Los datos por distritos sobre el número de votantes adquieren el siguiente aspecto:

De estos datos se desprenden las siguientes conclusiones:

1) Los obreros socialdemócratas de Petersburgo mostraron un interés incomparablemente mayor por la reforma de la organización socialdemócrata de Petersburgo (objetivo de la conferencia del 25 de marzo) que por las elecciones por la curia urbana a la Duma (objetivo de la conferencia del 6 de enero).

El número de miembros de la organización socialdemócrata no pudo cambiar de manera muy considerable en dos meses y medio. Las condiciones policiales para las reuniones y el recuento de votos no eran mejores en marzo, sino más bien peores (no hubo reuniones en la universidad; se intensificaron las persecuciones contra los obreros).

El número de miembros votantes de la organización socialdemócrata creció más de una vez y media, más de dos tercios (de 3.900 a 6.772).

2) La ventaja de los bolcheviques sobre los mencheviques resultó incomparablemente más fuerte con un número mayor de votantes que con una participación débil en las votaciones. El 6 de enero, los mencheviques tenían 1.795 votos de 3.900, es decir, el 46 por ciento; el 25 de marzo obtuvieron 2.156 de 6.772, es decir, el 32 por ciento.

3) En los distritos indiscutibles (los primeros 6) aumentó el número de votos emitidos tanto por los bolcheviques como por los mencheviques (la primera cifra aumentó de forma mucho más considerable). En los distritos en disputa (los últimos seis) aumentó el número de votos emitidos por los bolcheviques y disminuyó el número de votos emitidos por los mencheviques.

El número de votos por los bolcheviques aumentó de 873 a 1.666. El número de votos por los mencheviques disminuyó de 1.180 a 1.063. La ventaja de los mencheviques en los distritos en disputa resultó inexistente.

Este hecho resuelve la cuestión de sobre quién recae la culpabilidad de la escisión.

Las elecciones de verificación, verificadas por una comisión especial del CC, mostraron que el número de votos bolcheviques en los distritos en disputa era menor que el real, ¡mientras que el número de votos mencheviques era mayor que el real!

Los mencheviques decían y publicaban que los bolcheviques habían inflado el número de votos en los distritos en disputa. Los bolcheviques acusaban de esto a los mencheviques. Las elecciones de verificación dieron un aumento del número de votos bolcheviques y una disminución de los mencheviques. ¿Acaso se puede imaginar una prueba más convincente y más decisiva de la razón de los bolcheviques?

No se puede aducir para refutar esta conclusión ni que los datos por distritos pudieran ser casuales, ni que nosotros tomáramos juntos los votos en disputa y los indiscutibles del 6 de enero. La primera objeción queda descartada, pues tomamos adrede no distritos aislados, sino grupos de distritos, comparamos seis y seis distritos precisamente para eliminar toda referencia a lo casual. Los datos por distritos aislados (¡¡el de Moscú, por ejemplo!!) serían para nosotros diez veces más favorables.

La segunda objeción queda descartada, pues nos basamos adrede en las cifras mencheviques, a las que los propios mencheviques introducían correcciones insignificantes. «Realmente estaban sujetos a no ratificación», según la opinión de los 31, expresada por ellos de forma impresa en su hoja (pág. 7), solo los siguientes votos: 15 votos de 150 bolcheviques en el distrito del Nevá y todos los votos bolcheviques estonios; 107 votos de 248 mencheviques en el distrito de Moscú y 41 de 154 mencheviques en el distrito ferroviario, es decir, en total solo 115 votos bolcheviques y 143 mencheviques. Los votos de los dependientes (los 313) eran rechazados por los mencheviques en su totalidad. Es fácil ver que estas correcciones no alteran en lo más mínimo las conclusiones generales que hemos hecho.

La conferencia del 25 de marzo, cuyas elecciones fueron verificadas especialmente por la comisión del CC y reconocidas por todos como indiscutibles, demostró que en la disputa sobre la representación en la conferencia del 6 de enero la razón estuvo enteramente del lado de los bolcheviques, cuya ventaja resultó muy considerable; y la ventaja de los mencheviques fue definitivamente refutada. Por supuesto, se puede intentar todavía objetar contra nuestro razonamiento señalando que la conferencia del 25 de marzo fue después de la campaña electoral y reflejó, en consecuencia, el paso de los obreros socialdemócratas al lado de los bolcheviques en esta cuestión, paso posterior al 6 de enero de 1907. Pero tal objeción, por supuesto, no debilita, sino más bien refuerza (aunque desde un ángulo algo diferente) la culpabilidad precisamente de los mencheviques en la escisión por causa de las elecciones.

La culpa de la escisión de Petersburgo durante las elecciones a la segunda Duma recae enteramente sobre los mencheviques. Siempre lo afirmamos y nos comprometimos a demostrarlo ante el partido.

Ahora lo hemos demostrado de forma definitiva.

Escrito en abril de 1907.

Publicado el 2 de mayo de 1907 en el periódico *Proletari*, núm. 16.

Se imprime según el texto del periódico.