1) en la III Duma, que es resultado del golpe de Estado del 3 de junio, son posibles dos mayorías: la de las centurias negras y octubristas y la de octubristas y kadetes. La primera, expresando predominantemente los intereses de los terratenientes feudales, es contrarrevolucionaria y defiende principalmente la protección de los intereses de los terratenientes y el reforzamiento de la represión, llegando hasta el afán de restaurar por completo la autocracia. La segunda mayoría, expresando los intereses, principalmente, de la gran burguesía, es también absolutamente contrarrevolucionaria, pero tiende a encubrir la lucha contra la revolución con algunas reformas burocráticas ilusorias;

2) semejante situación en la Duma favorece en grado sumo el doble juego político tanto del gobierno como de los kadetes. El gobierno, al intensificar la represión y continuar «conquistando» Rusia por la fuerza militar, quiere presentarse como partidario de las reformas constitucionales. Los kadetes, votando de hecho con los octubristas contrarrevolucionarios, quieren aparecer no solo como oposición, sino como representantes de la democracia. En estas condiciones recae con singular fuerza sobre la socialdemocracia la tarea de desenmascarar implacablemente este juego, de desenmascarar ante el pueblo tanto las violencias de los terratenientes de las centurias negras y del gobierno, como la política contrarrevolucionaria de los kadetes. El apoyo directo o indirecto a los kadetes —sea en forma de una oficina de información con participación de los kadetes o de la adaptación de sus acciones a la política de éstos, etc.— por parte de la socialdemocracia sería ahora un perjuicio directo para la causa de la educación clasista de las masas obreras y para la causa de la revolución;

3) defendiendo sus objetivos socialistas y criticando desde este punto de vista a todos los partidos burgueses, la socialdemocracia debe poner en primer plano, en su agitación, la explicación a las amplias masas populares de la total incompatibilidad de la III Duma con los intereses y demandas del pueblo, y, en relación con ello, la amplia y enérgica propaganda de la idea de una asamblea constituyente basada en el sufragio universal, directo, igual y secreto;

4) entre las tareas fundamentales de la socialdemocracia en la III Duma figura desenmascarar el trasfondo clasista de las propuestas gubernamentales y liberales y contraponerles sistemáticamente las reivindicaciones del programa mínimo socialdemócrata sin recorte alguno, prestando especial atención a las cuestiones que afectan a los intereses económicos de las amplias masas populares (la cuestión obrera y la agraria, el presupuesto, etc.), tanto más cuanto que la composición de la III Duma promete un material excepcionalmente abundante para la actividad de agitación de la socialdemocracia;

5) la fracción socialdemócrata debe preocuparse especialmente de que cualesquiera coincidencias externas de su votación con las votaciones del bloque de las centurias negras y octubristas o del bloque octubrista-kadete no puedan ser utilizadas en el sentido de un apoyo a uno u otro bloque;

6) a los socialdemócratas en la Duma les es necesario presentar proyectos de ley y hacer uso del derecho de interpelación, para lo cual son precisas acciones conjuntas con otros grupos situados a la izquierda de los kadetes, sin apartarse en modo alguno del programa y la táctica de la socialdemocracia y sin concertar bloque alguno. La fracción socialdemócrata debe proponer de inmediato a los diputados de izquierda de la Duma la formación de una oficina de información que no vincule en nada a sus participantes, pero que dé a los diputados obreros la posibilidad de influir sistemáticamente sobre la democracia en el espíritu de la política socialdemócrata;

7) de los primeros pasos concretos de la fracción socialdemócrata en la Duma, la conferencia considera necesario destacar particularmente la necesidad de: 1) presentar una declaración especial, 2) interpelar acerca del golpe de Estado del 3 de junio, 3) plantear en la Duma, de la forma más oportuna, la cuestión del juicio contra la fracción socialdemócrata de la II Duma de Estado{73}.