A pesar de que la recopilación de datos precisos sobre el desarrollo de las elecciones en la curia obrera avanza lentamente (los bolcheviques editaron un cuestionario impreso y lo distribuyeron), el carácter general de las elecciones se ha esclarecido.

Es indudable que los socialrevolucionarios se han fortalecido más de lo que esperábamos. Lo reconocen incluso los mencheviques (Nash Mir nº 1). En la curia obrera provincial conquistaron 4 electores de 10. En la curia urbana fueron derrotados por los socialdemócratas, quienes obtuvieron los 14 electores, aunque el número de votos a favor de los candidatos socialrevolucionarios resultó considerable (110–135 para los socialrevolucionarios; 145–159 para los socialdemócratas, de un total de 269 votantes).

Además, el hecho de que los socialrevolucionarios nos hayan vencido sobre todo en las fábricas más grandes tampoco es negado por nadie.

Los mencheviques niegan el siguiente hecho, el más importante para esclarecer las causas de nuestros fracasos, a saber: que los socialrevolucionarios vencieron principalmente a los mencheviques.

En el nº 1 de Nash Mir, en un artículo especial sobre las elecciones en la curia obrera, silencian esta cuestión, alegando hipócritamente el debilitamiento de la socialdemocracia debido a la lucha fraccional, y disimulan que fueron precisamente los mencheviques quienes llevaron esta lucha fraccional hasta la escisión y a tal «kadetismo» en su táctica que repugnó a los obreros avanzados.

Pero incluso los datos recogidos hasta ahora demuestran cada vez más la justeza de nuestra conclusión inicial (nº 12 de Proletari), a saber: que los socialrevolucionarios vencieron a los mencheviques[64].

Respecto al distrito de Nevski, esto se ha probado con los datos de distintas fábricas publicados en el nº 12 de Proletari. La afirmación contraria, infundada, del nº 1 de Nash Mir es una simple curiosidad.

En cuanto al distrito Moskovski, lo prueba la correspondencia inserta en el presente número{169}.

Respecto al distrito de Výborg, los propios mencheviques (Nash Mir nº 1) dan las siguientes cifras: en la parte urbana (menchevique) 17 socialdemócratas, 12 socialrevolucionarios y 2 indecisos. En la parte provincial del distrito, donde trabajaban únicamente bolcheviques, 7 socialdemócratas y ningún socialrevolucionario.

Estas cifras aún no son del todo concluyentes. Pero en su conjunto confirman plenamente nuestra conclusión de que fueron precisamente los mencheviques los derrotados por los socialrevolucionarios. El intento de Nash Mir de remitirse a que en la parte provincial del distrito de Výborg los socialrevolucionarios no se presentaron en absoluto y, «por consiguiente, no hubo ninguna competencia», es manifiestamente inconsistente. En primer lugar, surge la pregunta: ¿por qué precisamente en este suburbio de Petersburgo no se presentaron los socialrevolucionarios, y en otros sí? ¿No desempeñó aquí cierto papel el que la «competencia» de los socialrevolucionarios fue excluida de antemano merced a todo el trabajo previo? En segundo lugar, los mencheviques no aportan datos exactos sobre quiénes fueron los candidatos. Tampoco dan datos por fábrica. En tercer lugar, sabemos por la prensa que precisamente en el distrito de Výborg los socialrevolucionarios vapuleaban a los mencheviques en las asambleas por su «kadetismo».

Así, Rech del 24 de enero informa sobre la asamblea del 21 de enero en la casa Nobel (Niustadtskaia, 11). Según el informe de Rech, habló el socialdemócrata Gurvich, quien culpaba a los partidos de la extrema izquierda del boicot a la Duma (¡Rech escribe en cursiva acerca de esta ayuda que se prestaba a los cadetes en la asamblea de izquierdas!). Gurvich acusaba a los narodnikis de «regateos mezquinos» que habían roto el bloque con los cadetes. El narodnik Bikerman, respondiendo a Gurvich, calificó la «afirmación del orador precedente sobre los regateos mezquinos de calumnia». El narodnik Smirnov demostraba que el menchevique Gurvich «en nada se diferencia de los cadetes». Smirnov aludía a cómo el cadete Gredeskul había «elogiado» públicamente a Gurvich.

Tal es el informe de Rech. De él se desprende claramente que los socialrevolucionarios vapuleaban a los mencheviques ante los obreros precisamente por su actitud hacia los cadetes.

En los distritos de Nevski, Moskovski y Výborg, el éxito de los socialrevolucionarios llamaba particularmente la atención de todos. Y justamente en estos distritos se esclarece ahora la causa de este éxito: los socialdemócratas oportunistas hacen caer el prestigio de la socialdemocracia ante el proletariado avanzado.

Pero si hemos tenido que pagar por los socialdemócratas de derecha con la pérdida de 4 puestos de 10 en la curia obrera provincial, en cambio enderezamos el asunto en la curia obrera urbana.

Y lo enderezamos, como se verá más adelante, precisamente desplegando ante todos los delegados la táctica de la socialdemocracia revolucionaria, y no de la oportunista.

En total había 272 delegados obreros por la ciudad. De ellos, 147 eran socialdemócratas y simpatizantes socialdemócratas, es decir, más de la mitad. El resto eran, en parte, socialrevolucionarios definidos (54), en parte, indecisos (55), sin partido (6), 1 derechista y 9 trudoviques, «izquierdistas» (dos de ellos cadetes), etc.

El Comité de Petersburgo desplegó la más enérgica actividad entre los delegados. Se puso a discusión la cuestión que a todos interesaba, la de las elecciones en Petersburgo, la de la táctica: con los cadetes o contra los cadetes. Los representantes del Comité de Petersburgo del POSDR expusieron a los delegados las posiciones de la socialdemocracia revolucionaria, y los mencheviques intervinieron en defensa de su táctica.

El 28 de enero tuvo lugar la asamblea decisiva de los delegados de todos los partidos. Estuvieron presentes entre 200 y 250 personas. Por mayoría, contra 10-12, se aprobó una resolución que aprobaba plenamente la táctica bolchevique, exigía el apoyo al bloque de izquierdas y se dirigía directamente contra los mencheviques, contra el apoyo «oculto» a los cadetes.

He aquí el texto de esta resolución:

«Considerando: 1) que el éxito de las listas de izquierda, ya presentadas por los socialdemócratas, socialrevolucionarios, trudoviques y socialistas populares, frente a las listas de las centurias negras y cadetes, en la curia urbana tiene una importancia política extraordinaria; 2) que tal éxito sólo es posible mediante el apoyo solidario de todas las listas de izquierda por parte de todos los partidos de izquierda, la asamblea de delegados obreros de diferentes fábricas y talleres propone a todos los partidos de izquierda apoyar las listas únicas de izquierda y en ningún caso, en ningún distrito de la ciudad de Petersburgo, presentar listas separadas ni prestar, siquiera de forma oculta, apoyo a los cadetes. La asamblea de delegados, apoyándose en la opinión de las masas, expresa el deseo de que los camaradas socialdemócratas mencheviques entren en el acuerdo de las izquierdas y contribuyan al éxito de la lista de izquierda en las elecciones de Petersburgo».

¡Así pues, en la ciudad de Petersburgo, que los mencheviques querían separar de la provincia, los representantes de todo el proletariado condenaron la táctica de los mencheviques!

El predominio de los obreros conscientes que simpatizan con la táctica bolchevique en Petersburgo, puesto ya de manifiesto claramente en la conferencia socialdemócrata, ha sido demostrado de modo definitivo por esta decisión de los delegados.

El 28 de enero, los representantes de las masas obreras emplazaron por última vez a los mencheviques a abandonar la táctica de los apoyos «ocultos» a los cadetes, la táctica de esquirolaje respecto al bloque de izquierdas.

Pero los mencheviques, incluso ahora, no se sometieron a la voluntad del proletariado. El 1 de febrero aparecieron en Rech extractos de su llamamiento, en el que ponen palos en las ruedas al bloque de izquierdas. El 29 de enero, a altas horas de la noche, los progresistas sin partido del distrito de Kolómenski rompieron su contrato escrito con los mencheviques después de que todos los representantes del bloque de izquierdas explicaran a los progresistas lo inaceptable de la condición menchevique (¡«libertad de acción» para los electores, es decir, libertad para pasarse a los cadetes!).

El 30 de enero se celebró una asamblea de los delegados obreros pertenecientes al POSDR y de los simpatizantes de este partido. De dichos delegados asistió la mayoría: 98 personas. El camarada V., representante del Comité de Petersburgo del POSDR, propuso examinar la cuestión de la subordinación de los futuros electores socialdemócratas a las directivas del Comité de Petersburgo en las elecciones de los miembros de la Duma de Estado. Señaló que esta cuestión, en condiciones normales, no podría suscitar duda ni divergencia alguna, ya que las directivas del Comité de Petersburgo son, desde luego, obligatorias para todos los miembros de la organización de Petersburgo. Pero, en la actualidad, una parte considerable de la organización, la mayoría menchevique, se ha escindido y ha declarado que los electores mencheviques se reservan la libertad de acción. El representante del Comité de Petersburgo señaló que subordinar a los electores obreros a esta directiva de la parte de la organización no formalizada jurídicamente que se ha escindido, significaría completar la escisión iniciada por los mencheviques y contradiría la decisión, adoptada por aplastante mayoría de la asamblea general de delegados, de contribuir en la campaña electoral al bloque de izquierdas. Contra esto objetaron los mencheviques miembros del Comité de Petersburgo, los camaradas M. y A., quienes insistían en que los electores obreros debían tener en cuenta únicamente la opinión de los delegados. Por aplastante mayoría se aprobó la resolución propuesta en nombre del Comité de Petersburgo, con el siguiente contenido: «La asamblea declara obligatorio para los electores el sometimiento en las elecciones a las directivas del Comité de Petersburgo».

Los mencheviques lucharon con todas sus fuerzas contra esta resolución. Los mencheviques más destacados y responsables no tuvieron reparo en ir, incluso en un momento así, en vísperas de las elecciones, contra el Comité de Petersburgo. Presentaron una «enmienda»: en lugar de Comité de Petersburgo, decir «organización de Petersburgo».

Pero los obreros ya comprendían la táctica menchevique de escisión en aras de los cadetes. A los oradores mencheviques les gritaban «¡basta ya!». La enmienda, que a escondidas introducía la justificación de la escisión, fue rechazada por aplastante mayoría.

Después de esto, se pasó a la cuestión de la designación de los candidatos a electores del POSDR. El Comité de Petersburgo presentó a examen de la asamblea la lista de los 14 candidatos recomendados por él, seleccionados entre 21 señalados por las asambleas de delegados por distrito. Se propuso tomar esta lista como base, lo que fue aceptado por aplastante mayoría, a pesar de las objeciones de los mencheviques, que veían en esto «presión gubernamental»; el camarada V., representante del Comité de Petersburgo, explicó que aquí no había ninguna presión gubernamental, que el Comité de Petersburgo tiene autoridad únicamente en la medida en que se la otorga la confianza del organizado proletariado socialdemócrata de Petersburgo y que, al presentar la lista recomendada, cumple tan sólo con la obligación que le incumbe, como centro dirigente de la organización. Se discutieron todas las candidaturas, y a propuesta del representante del Comité de Petersburgo, uno de los candidatos fue sustituido por otro; luego se procedió a la votación, cuyo resultado fue que toda la lista del Comité de Petersburgo quedó aprobada por una mayoría significativa de votos.

La lista del Comité de Petersburgo apareció en todos los periódicos en vísperas de las elecciones.

Las elecciones (1 de febrero) dieron la victoria a los socialdemócratas unidos. Toda la lista del Comité de Petersburgo salió adelante por completo. ¡Los 14 electores son socialdemócratas!

De estos 14, ocho son bolcheviques, cuatro mencheviques (uno, en rigor, es sindicalista, no menchevique) y dos socialdemócratas no fraccionales, partidarios del bloque de izquierdas.

En la curia obrera urbana, los bolcheviques repararon la pérdida sufrida por la socialdemocracia en la curia obrera provincial.

Que se enfurezca ahora cuanto quiera Rech (véase el número del 3 de febrero), diciendo que los bolcheviques no dieron a los socialrevolucionarios siquiera una minoría proporcional.

Nunca prometimos la proporcionalidad a los socialrevolucionarios, y además nadie la ha demostrado todavía, pues no hay datos sobre el número de votos. Somos precisamente nosotros los primeros que empezamos a recopilar estos datos.

Nos reservamos plena libertad de lucha en la curia obrera contra todos los partidos.

Y, gracias a la actuación de la socialdemocracia revolucionaria, de todos los electores obreros por Petersburgo y la provincia de Petersburgo, resultaron sólo 4 socialrevolucionarios y 20 socialdemócratas.

En las próximas elecciones conquistaremos todos los puestos para la socialdemocracia.

*Proletari* nº 13, 11 de febrero de 1907.

Publicado según el texto del periódico *Proletari*.