Los diputados de la Duma de Estado, pertenecientes al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, declaran al pueblo y proponen a la Duma que declare al pueblo lo siguiente:

El gobierno, por medio de su primer ministro, el señor Stolypin, ha declarado a los representantes del pueblo que se propone seguir la misma política que practicó después de la disolución de la I Duma. El gobierno no quiere tener en cuenta la voluntad de los representantes del pueblo. Exige que los representantes del pueblo se resignen a su política, que le ayuden a desarrollar, a perfeccionar y a aplicar de manera más precisa y completa esta política gubernamental.

¿Qué significa la política del gobierno?

Significa la defensa de los intereses de una pequeña camarilla de los más grandes terratenientes, cortesanos y altos funcionarios, la defensa de su derecho a explotar y oprimir al pueblo. ¡Ni tierra ni libertad! He aquí lo que el gobierno declara al pueblo por boca de Stolypin.

Los campesinos no deben esperar del gobierno nada más que la defensa de los terratenientes y una lucha implacable y feroz contra las aspiraciones campesinas a la luz, a la libertad, a la mejora de su situación, al paso de la tierra a manos de los campesinos, a la liberación de la pesada esclavitud, de la vida de trabajos forzados, de la lenta extinción a causa del hambre. Los campesinos deben esperar del gobierno la continuación de las mismas violencias que arrebataron al campesinado miles y decenas de miles de sus mejores hombres, encarcelados, deportados y asesinados por la valiente lucha contra la arbitrariedad burocrática y la opresión terrateniente. Sobornar con pequeñas limosnas a una ínfima minoría de comecampesinos y kulaks, ayudarlos a saquear la aldea totalmente arruinada como recompensa por su ayuda al gobierno autocrático: he aquí la política que se propone seguir Stolypin y su ministerio.

Los obreros no deben esperar de este gobierno nada más que violencias y opresión. A los obreros se les seguirá atando las manos en su lucha por la mejora de su situación. Los sindicatos obreros continuarán siendo clausurados, los periódicos obreros continuarán siendo perseguidos. Los grandes fabricantes continuarán encontrando la ayuda y el apoyo del gobierno en todos sus pasos dirigidos a oprimir a los obreros. No ayuda en la grave miseria debida al desempleo, sino el recrudecimiento y la agudización de esta miseria deben esperar los obreros del gobierno. La ayuda gubernamental a la clase obrera son las leyes elaboradas en las reuniones de fabricantes y funcionarios de policía. Los obreros de Rusia hace ya tiempo que han valorado esta política de la «solicitud» gubernamental por la clase obrera.

Los soldados y marineros, que derramaron su sangre en la guerra contra Japón emprendida por el gobierno en aras de los intereses rapaces de una pequeña camarilla de cortesanos, que derramaron su sangre en la patria en la lucha por aliviar su vida, por librarse de los trabajos forzados del cuartel, para que también el soldado pudiera sentirse hombre y no bestia: los soldados y marineros no deben esperar nada del gobierno, excepto las viejas violencias y opresiones, excepto el mismo trato severo y un mendrugo de pan duro como recompensa por apaciguar y someter a sus hermanos, los obreros y campesinos que luchan por la libertad, que luchan por la tierra para el campesinado.

La declaración del gobierno ha mostrado con claridad que el gobierno no quiere la paz, sino la guerra con el pueblo. Esta declaración no dice hasta el final una cosa que deben decir al pueblo los diputados enviados por él a la Duma y fieles a los intereses del pueblo: el gobierno no dice que su declaración significa, inevitable e ineluctablemente, la decisión de disolver la II Duma, sin darle siquiera la posibilidad de expresar la voluntad del pueblo, de expresar las necesidades de los campesinos, obreros, soldados, las necesidades de todos los trabajadores, de expresar todo aquello que, en sus mandatos, la población encargó expresar a los diputados al despedirlos a la Duma.

El Partido Obrero Socialdemócrata siempre ha dicho al pueblo que la Duma es impotente para darle la libertad y la tierra. Los diputados de la Duma que defienden los intereses de la clase obrera y del campesinado están dispuestos a entregar todas sus fuerzas al servicio de estos intereses, a ayudar al pueblo mediante la proclamación de la verdad en la Duma, mediante la explicación a todos los millones de personas del pueblo dispersas por todos los confines de Rusia de qué política nociva y antipopular lleva a cabo el gobierno, qué artimañas trama contra el pueblo, qué leyes y medidas le niega al pueblo.

Pero los diputados de la Duma y toda la Duma, capaces de ayudar al pueblo, no significan nada sin el pueblo. Si Rusia ha conquistado por un corto tiempo al menos pequeñas libertades, si ha obtenido la representación popular aunque no sea por mucho tiempo, todo esto ha sido conquistado únicamente por la lucha popular, únicamente por la lucha abnegada de la clase obrera, del campesinado, de los soldados y marineros por la libertad.

El gobierno ha declarado una vez más la guerra al pueblo. Ha tomado el camino que conduce a la disolución de la II Duma, a la supresión del actual derecho electoral, al retorno de los viejos órdenes de la vieja autocracia rusa.

Los diputados de la clase obrera dan a conocer esto a todo el pueblo.

Escrito entre el 20 y el 28 de febrero (5 y 13 de marzo) de 1907.

Publicado por primera vez en 1931 en el Recopilador Leninista XVI.

Se publica según el manuscrito.