Los señores kadetes continúan inocentemente «sin comprender». De entre ellos, quien con más obstinación que casi ningún otro sigue «sin comprender» es el señor Izgóiev. Con tono de inocencia ofendida, se indigna contra «los señores bolcheviques» por sus ataques a los kadetes.

«El Partido de la "Libertad Popular" no va a engañar a nadie. Nadie tiene derecho a exigir de él más de lo indicado en el programa y la táctica aprobados por los congresos del partido. Ni la insurrección armada ni el derrocamiento de la monarquía figuran en ese programa y esa táctica. Los bolcheviques deben contar con el partido que existe en la realidad, y por su parte es un tanto extraño que se enfaden con personas que les dicen la verdad y no quieren actuar según sus indicaciones».

Precisamente, señor Izgóiev; nosotros justamente «contamos con el partido que existe en la realidad». ¿Sigue usted «sin comprender»? Sin embargo, la cuestión es simple: el programa del «Partido de la Libertad Popular» es harto bueno para un partido burgués. Lo decimos, fíjese, completamente en serio.

Allí (¡en el programa, señor Izgóiev!) figuran, por ejemplo, la libertad de expresión, la libertad de reunión, hay muchísimas cosas buenas. Pero eso no impidió a los kadetes elaborar proyectos de ley de trabajos forzados, tanto contra la libertad de expresión como contra la libertad de reunión y contra otras cosas buenas.

Bien, y en cuanto a la táctica…

Que los congresos del partido hayan aprobado con entusiasmo la táctica de «o con el escudo o sobre el escudo», «muerte con gloria o muerte con deshonra», es cierto. Pero la táctica de los kadetes, no en los congresos, sino en la realidad, huele a otra cosa. ¿Están ustedes en contra de la insurrección armada? Tienen, señores, todo el derecho a ello, pero ¿acaso están ustedes por una oposición intransigente, irreconciliable?, ¿acaso están por el traspaso del poder a manos del pueblo bajo un monarca que reine pero no gobierne? Entonces, ¿por qué regatean ustedes por las carteras ministeriales? Ahí está, señor Izgóiev, nosotros justamente «contamos con el partido que existe en la realidad», y no sobre el papel. Pues si ustedes lucharan en toda la medida en que les prescriben su programa y su táctica, «aprobados por los congresos del partido», entonces nuestra conversación con ustedes sería distinta.

En el artículo del señor Izgóiev hay todavía muchas cosas curiosas. Pero, en general, es propiedad literaria del camarada A. L–go. No tenemos intención de usurparla.

«Ejo» nº 10, 2 de julio de 1906.

Se publica según el texto del periódico «Ejo».