Teniendo en cuenta:

1) que el principio del centralismo democrático en el partido es actualmente reconocido de manera general;

2) que su aplicación en la práctica, aunque está dificultada bajo las condiciones políticas existentes, es sin embargo posible dentro de ciertos límites;

3) que la confusión entre el aparato conspirativo y el aparato abierto de la organización del partido ha resultado ser extremadamente perniciosa para el partido y ha hecho el juego a la provocación gubernamental;

Reconocemos y proponemos al congreso reconocer:

1) que el principio de elección en las organizaciones del partido debe ser aplicado de abajo hacia arriba;

2) que las desviaciones de este principio, por ejemplo, las elecciones en dos grados o la cooptación en las instituciones electivas, etc., son admisibles solo ante obstáculos policiales insuperables y en casos excepcionales especialmente previstos;

3) que es imperativamente necesario preservar y fortalecer el núcleo conspirativo de la organización del partido;

4) que para toda clase de actuaciones abiertas (en la prensa, reuniones, sindicatos, especialmente en los profesionales, etc.) deben crearse secciones especiales en las organizaciones, que en ningún caso puedan perjudicar la integridad de las células conspirativas;

5) que la institución central del partido debe ser única, es decir, el congreso general del partido debe elegir un Comité Central único, el cual nombra la redacción del Órgano Central del partido, etc.