1) que desde la insurrección de diciembre casi en ningún lugar de Rusia ha cesado por completo la actividad militar, que se manifiesta ahora por parte del pueblo revolucionario en ataques aislados de guerrilla contra el enemigo;

2) que tales acciones de guerrilla, inevitables dada la existencia de dos fuerzas armadas hostiles y el desenfreno de la represión militar temporalmente triunfante, sirven al mismo tiempo para desorganizar al enemigo y preparan las futuras acciones armadas abiertas y de masas;

3) que semejantes acciones son también necesarias para la educación combativa y el adiestramiento militar de nuestros destacamentos de combate, que durante la insurrección de diciembre resultaron, en muchas localidades, prácticamente no preparados para esta nueva tarea;

Reconocemos y proponemos al congreso que reconozca:

1) que el partido debe reconocer las acciones combativas de guerrilla de los destacamentos que forman parte de él o se adhieren a él como admisibles en principio y convenientes en el período actual;

2) que las acciones combativas de guerrilla deben, por su carácter, ajustarse a la tarea de educar cuadros de dirigentes de las masas obreras durante la insurrección y de adquirir experiencia en acciones militares ofensivas y por sorpresa;

3) que la tarea inmediata más importante de dichas acciones debe ser la destrucción del aparato gubernamental, policial y militar, y la lucha despiadada contra las organizaciones activas de las Centurias Negras que recurren a la violencia contra la población y a su intimidación;

4) que también son admisibles las acciones combativas para apoderarse de recursos monetarios pertenecientes al enemigo, es decir, al gobierno autocrático, y para destinar dichos recursos a las necesidades de la insurrección, debiendo prestarse seria atención a que los intereses de la población sean afectados en la menor medida posible;

5) que las acciones combativas de guerrilla deben llevarse a cabo bajo el control del partido, y de manera que las fuerzas del proletariado no se despilfarren en vano y que, al mismo tiempo, se tomen en consideración las condiciones del movimiento obrero de la localidad de que se trate y el estado de ánimo de las amplias masas.