Teniendo en cuenta:

1) que la Duma Estatal es una burda falsificación de la representación popular, puesto que:

a) el derecho electoral no es universal, no es igual, es de múltiples grados, la masa de obreros y campesinos está excluida de hecho de la participación en la Duma Estatal, y la proporción del número de electores de los distintos grupos de la población está ajustada a los fines policiales;

b) por el alcance de sus derechos y por su relación con el Consejo de Estado, la Duma es un apéndice impotente de la burocracia autocrática;

c) la situación de las elecciones excluye por completo la posibilidad de una expresión real de la voluntad del pueblo, debido a la ausencia de libertad de agitación, a la represión militar, las ejecuciones masivas, las detenciones, la arbitrariedad policial y administrativa;

d) el único objetivo del gobierno al convocar tal Duma Estatal es engañar al pueblo, fortalecer la autocracia, facilitarle nuevos fraudes financieros y un acuerdo con los elementos reaccionarios de las clases explotadoras, a los que se les asegura el predominio en la Duma Estatal;

2) que la participación en las elecciones a la Duma Estatal, al no aportar nada al desarrollo de la autoconciencia de clase del proletariado, al fortalecimiento y la ampliación de su organización de clase y su preparación para el combate, es más bien capaz de desorganizar y corromper al proletariado, puesto que:

a) la participación de la socialdemocracia en las elecciones apoyaría inevitablemente en el pueblo las ilusiones constitucionales, la fe en que las elecciones pueden dar una expresión medianamente correcta de la voluntad del pueblo y la idea de que el partido se sitúa en una falsa vía constitucional;

b) los colegios de delegados obreros y electores, en vista de su escaso número, así como del carácter breve y especial de sus funciones, no pueden aportar nada a una organización verdaderamente revolucionaria del proletariado;

c) la participación en las elecciones desplaza el centro de gravedad de la atención del proletariado del movimiento revolucionario, que se desarrolla al margen de la Duma, a la comedia gubernamental; desplaza el centro de gravedad de la amplia agitación entre las masas a los pequeños círculos de electores;

d) nuestra participación en las elecciones no puede contribuir a la educación socialdemócrata de las capas más oscuras de la masa que van a la Duma, y ello además exclusivamente por una vía legal, en la que el POSDR no puede situarse ahora;

e) la retirada de una parte de los electores de las asambleas electorales de gubernia no podría ni hacer fracasar la Duma ni provocar un amplio movimiento popular;

3) que la participación en las elecciones, en la presente situación política, obligará a los socialdemócratas o bien a abstenerse, sin aportar ningún beneficio al movimiento, o bien a rebajarse de hecho al papel de auxiliares mudos de los demócratas constitucionalistas;

Reconocemos y proponemos que el congreso reconozca:

1) que el POSDR debe rechazar decididamente la participación en la Duma Estatal;

2) que el POSDR debe rechazar decididamente la participación en las elecciones a la Duma Estatal en cualquiera de sus etapas;

3) que el POSDR debe utilizar del modo más enérgico todas y cada una de las reuniones relacionadas con las elecciones para exponer los puntos de vista socialdemócratas en general, para una crítica despiadada de la Duma Estatal en particular, y para el llamamiento a la lucha por la convocatoria revolucionaria de una asamblea constituyente de todo el pueblo, en especial;

4) que el POSDR debe utilizar también la agitación en torno a la Duma para familiarizar a las masas más amplias del pueblo con todas las concepciones tácticas del partido sobre todo el momento revolucionario que se está viviendo y todas las tareas que de él se derivan.