Teniendo en cuenta:

1)  que la ley electoral del 11 de diciembre y las condiciones reales de las elecciones privaron al proletariado y a la socialdemocracia de la posibilidad de participar en las elecciones, presentando y llevando a cabo de manera independiente candidatos verdaderamente partidistas;

2)  que, en vista de ello, el significado real de la participación de los obreros en las elecciones debía reducirse inevitablemente, y de hecho se redujo, como demostró la experiencia, a oscurecer la posición estrictamente clasista del proletariado debido a los acuerdos con los kadetes u otros grupos burgueses;

3)  que solo el boicot total y consecuente dio la posibilidad a la socialdemocracia de apoyar la consigna de convocar la asamblea constituyente por vía revolucionaria, hacer recaer toda la responsabilidad por la Duma de Estado sobre el partido k.-d. y prevenir al proletariado y a la democracia campesina o revolucionaria contra las ilusiones constitucionales;

4)  que la Duma de Estado, con la composición k.-d. (predominantemente) ya perfilada, en ningún caso puede desempeñar el papel de una auténtica representación popular, sirviendo solo indirectamente al desarrollo de una nueva crisis revolucionaria, aún más amplia y profunda,—

reconocemos y proponemos al congreso reconocer:

1)  que las organizaciones del partido, al boicotear la Duma de Estado y las elecciones a la misma, actuaron correctamente;

2)  que el intento de crear una fracción parlamentaria socialdemócrata, en las condiciones políticas actuales y a falta en la Duma de miembros verdaderamente partidistas y capaces de representar al partido socialdemócrata, no promete un éxito serio, amenazando más bien con comprometer al POSDR y hacerlo responsable de un tipo de parlamentarios especialmente nocivo, a medio camino entre los k.-d. y los socialdemócratas;

3)  que, en virtud de todo lo anteriormente expuesto, no existen aún las condiciones para que nuestro partido emprenda la vía parlamentaria;

4)  que la socialdemocracia debe utilizar la Duma de Estado y sus choques con el gobierno o los conflictos en su seno, luchando contra sus elementos reaccionarios, desenmascarando implacablemente la inconsecuencia y la vacilación de los k.-d., siguiendo con especial atención a los elementos de la democracia campesina revolucionaria, uniéndolos, contrapontiéndolos a los k.-d., apoyando aquellas de sus intervenciones que respondan a los intereses del proletariado, preparándose para llamar al proletariado al ataque decisivo contra la autocracia en el momento en que, tal vez en conexión con la crisis de la Duma, se agudice al máximo la crisis revolucionaria general;

5)  en vista de la posibilidad de que el gobierno disuelva la Duma de Estado y la convoque con una nueva composición, el congreso decreta que durante la nueva campaña electoral son inadmisibles todo tipo de bloques y acuerdos con el partido k.-d. y elementos no revolucionarios similares; en cuanto a la cuestión misma de la posibilidad de la participación de nuestro partido en la nueva campaña electoral, será decidida por la socialdemocracia rusa en función de las circunstancias concretas del momento.

«Volná» n.º 12, 9 de mayo de 1906.

Se imprime según el texto del periódico «Volná»