1

La resolución es larga –una «letanía», como dice el camarada Dan–, es cierto, pero este defecto se compensa con un mérito: en la resolución se examinan todos los argumentos, sin lo cual la explicación de la táctica no está bien meditada, no es correcta. Para la masa se necesita brevedad, pero esta resolución es para las organizaciones, no para las masas. No hubo discusiones sobre todos los puntos, pero todos fueron abordados. Debe desarrollarse todo el conjunto de puntos de vista que se sostienen en la agitación política. De ninguna supresión de la minoría por la mayoría puede hablarse, aunque, ciertamente, la situación de la parte derrotada no es de las más halagüeñas. Como salida se puede proponer la división del trabajo: vosotros criticad a la Duma, y nosotros desarrollaremos la táctica. Nadie quiere imponer al camarada Dan la defensa de puntos con los que no está de acuerdo. La acusación de faccionalismo y de polémica es infundada.

2

También en la resolución corta (de Mártov) hay polémica, pero ¿por qué vosotros, al proponernos que la aceptemos, queréis ponernos en ridículo? En el proyecto de resolución larga como si hay motivos que no fueron discutidos por el proletariado. Pero el espantajo de los partidarios de Rasteriáiev ridiculizaba la idea misma de la representación{90}, y con seguridad ellos tenían con esto en mente también al campesinado.