Se acerca el tiempo de las elecciones a la Duma de Estado. El partido de la clase obrera, la socialdemocracia, os llama a todos a participar en las elecciones, para ayudar a la unión de las fuerzas capaces de luchar realmente por la libertad.

Las masas populares en nuestra revolución luchan contra la dominación de los funcionarios y la policía, de los terratenientes y capitalistas, y ante todo contra el gobierno zarista autocrático. Las masas luchan por la tierra y la libertad, por el derrocamiento de esa banda de organizadores de pogromos y verdugos, que responde a las demandas de millones y decenas de millones con sobornos, engaños, bestial violencia, cárceles y tribunales de guerra sumarísimos.

Con la huelga de octubre de 1905, los obreros de toda Rusia arrancaron por la fuerza al zar la promesa de la libertad y de los derechos legislativos de la Duma. El gobierno zarista violó esas promesas. La ley electoral cercenó los derechos de los campesinos y de los obreros en favor de los terratenientes y capitalistas. Los derechos de la propia Duma fueron reducidos casi a cero. Pero esto no es aún lo principal. Lo principal es que todas las libertades y los derechos siguieron siendo un pedazo de papel vacío, pues el poder real, la fuerza real, continuaba, como antes, enteramente en manos del gobierno zarista. Ninguna Duma puede dar ni dará tierra y libertad al pueblo mientras el poder real esté en manos de los organizadores de pogromos, de los verdugos de la libertad.

He aquí por qué los obreros revolucionarios, junto con la mayoría de los luchadores conscientes por la libertad de otras capas del pueblo, boicotearon la Duma. El boicot a la Duma fue un intento de quitar a los organizadores de pogromos la tarea de convocar a los diputados del pueblo. El boicot a la Duma fue una advertencia al pueblo para que no creyera en los papeles vacíos, fue un llamamiento a la lucha por el poder real. El boicot no tuvo éxito porque la burguesía liberal traicionó la causa de la libertad. El partido de la "libertad del pueblo", los kadetes, ese partido de terratenientes liberales y de "ilustrados" charlatanes burgueses, dio la espalda a la heroica lucha del proletariado, tachó de locura la insurrección de los campesinos y de la mejor parte del ejército, y acudió a las elecciones organizadas por los organizadores de pogromos. Debido a la traición de la burguesía kadete, todo el pueblo tiene que contar por ahora con las leyes y elecciones que los organizadores de pogromos han organizado, falseado y convertido en una burla del pueblo.

Pero al participar ahora en las elecciones, podemos y debemos abrir los ojos al pueblo sobre la necesidad de luchar por el poder, sobre la vanidad del juego kadete a la constitución. ¡Ciudadanos de toda Rusia! ¡Reflexionad sobre la lección que nos dio la primera Duma!

Los luchadores por la libertad y por la tierra para los campesinos fueron asesinados, deportados, encarcelados. La mayoría en la Duma pertenecía a los kadetes. Esos burgueses liberales temían la lucha, temían al pueblo, se limitaban a discursos y peticiones, llamaban a la espera paciente, buscaban un acuerdo, un entendimiento con el gobierno de los organizadores de pogromos. Y el zar, viendo que ante él no había luchadores sino burgueses rastreros, los echó por sus discursos inconvenientes.

¡Obreros, campesinos y todos los trabajadores! ¡No olvidéis esta gran lección! Recordad que cuando en el otoño de 1905 al frente del pueblo en lucha estaban los obreros revolucionarios, cuando a la huelga obrera y a la insurrección obrera se sumaban las insurrecciones de los campesinos y de los soldados conscientes, entonces el gobierno hacía concesiones. Y cuando en la primavera y el verano de 1906 al frente del pueblo se puso la burguesía liberal-monárquica, los kadetes, el partido de las vacilaciones entre el poder del pueblo y el poder de los organizadores de pogromos, entonces, en lugar de concesiones, los diputados recibieron el puntapié de la policía, que disolvió la Duma.

La disolución de la Duma muestra a todos cuán vanas y estériles son las peticiones kadetes, cuán necesario es el apoyo a la lucha proletaria. La clase obrera, con la huelga de octubre, arrancó la promesa de la libertad. Ahora reúne fuerzas para arrancar de hecho la libertad de las manos del enemigo por medio de la insurrección de todo el pueblo, para derrocar al gobierno zarista, instaurar la república, la elegibilidad de todas las autoridades del Estado sin excepción, y convocar, a través de un gobierno revolucionario provisional, una Asamblea Constituyente de todo el pueblo sobre la base del sufragio universal, directo, igual y secreto.

Luchando por la libertad, la clase obrera procura que ésta no sirva sólo a los ricos y a los nobles, sino a todo el pueblo. Los obreros necesitan la libertad para desplegar una amplia lucha por la completa emancipación del trabajo del yugo del capital, por la supresión de toda explotación del hombre por el hombre, por la organización socialista de la sociedad. Ninguna igualdad, ni siquiera la igualdad de los pequeños propietarios, de los campesinos, en el uso de la tierra de todo el pueblo, salvará al pueblo de la miseria, el desempleo y la opresión, mientras exista la dominación del capital. Y sólo la unión de todos los obreros, con el apoyo de las masas trabajadoras, puede derrocar el yugo del capital, que oprime a los obreros de todos los países. En la sociedad socialista, la libertad y la igualdad no serán un engaño; los trabajadores no estarán dispersos por el pequeño manejo económico aislado; la riqueza acumulada por el trabajo común servirá a la masa del pueblo y no la oprimirá; la dominación de los trabajadores suprimirá toda opresión de nacionalidad, religión o de un sexo por el otro.

¡Camaradas obreros y todos los ciudadanos de Rusia! ¡Utilizad las elecciones para fortalecer a los verdaderos luchadores por la libertad y por el socialismo, para abrir los ojos a todos y a cada uno sobre los objetivos reales y el verdadero carácter de los distintos partidos!

Además de los socialdemócratas, participan en las elecciones tres grupos principales de partidos: los de las centurias negras, los kadetes y los trudoviques.

Los de las centurias negras son partidos que apoyan al gobierno. Están por la monarquía autocrática, por el poder policial, por la conservación de toda la tierra de los terratenientes. Es el partido de los monárquicos, la Unión del Pueblo Ruso, el partido del orden legal, el partido comercial-industrial, la Unión del 17 de Octubre, el partido de la renovación pacífica. Todos ellos son enemigos directos del pueblo, defensores directos del gobierno de los organizadores de pogromos, del gobierno que disolvió la Duma, del gobierno de los tribunales de guerra sumarísimos.

Los kadetes (k.-d., o "partido de la libertad del pueblo") son el principal partido de la burguesía liberal-monárquica. Los burgueses liberales vacilan entre el pueblo y el gobierno de los organizadores de pogromos. De palabra están contra el gobierno; de hecho, lo que más temen es la lucha del pueblo; de hecho, quieren un entendimiento con la monarquía, es decir, con los organizadores de pogromos, contra el pueblo. Los kadetes propusieron en la Duma leyes de trabajos forzados contra la prensa y contra las reuniones. Los kadetes se opusieron en la Duma a que la cuestión de la tierra fuera entregada a los comités locales elegidos por sufragio universal, directo, igual y secreto. Los kadetes son terratenientes liberales que temen que los campesinos resuelvan por sí mismos la cuestión de la tierra a su modo. Quien no quiera que el poder policial pueda disolver a los diputados del pueblo, quien no quiera que a los campesinos se les imponga un rescate tan ruinoso como en 1861{65}, que cuide de que la segunda Duma no pueda ser de nuevo una Duma kadete.

Los trudoviques son partidos y grupos que expresan los intereses y las opiniones de los pequeños propietarios, principalmente de los pequeños campesinos. El más tímido de estos partidos es el "partido popular-socialista del trabajo"; es poco mejor que los kadetes. Luego viene el "Grupo del Trabajo" de la Duma, cuyos mejores miembros, como Onipko, fueron a ayudar al pueblo sublevado tras la disolución de la Duma. El más revolucionario de los partidos del trabajo es el de los "socialistas-revolucionarios" (eseritas, s.-r.). Los trudoviques se inclinan a defender resueltamente – a veces hasta la insurrección – los intereses de la masa campesina en la lucha por la tierra y la libertad, pero distan mucho de saber liberarse siempre de la influencia de los burgueses liberales y de las concepciones burguesas en toda su actividad. El pequeño propietario se encuentra en una encrucijada en la gran lucha mundial del trabajo contra el capital: aspirar a "abrirse camino" al modo burgués, a convertirse él mismo en dueño, o bien aspirar a ayudar al proletariado a derrocar la dominación de la burguesía. Nosotros, los socialdemócratas, aprovecharemos las elecciones para decir a la masa campesina y a todos los amigos del campesinado: los campesinos sólo podrán conseguir la tierra y la libertad si actúan no con peticiones, sino con la lucha, si no creen en el zar ni en las promesas de los burgueses liberales, sino en la fuerza de la lucha solidaria, mano a mano con la clase obrera.

El partido de los socialdemócratas es el partido del proletariado consciente y luchador. No cree en ninguna promesa de la burguesía, no busca la salvación de la pobreza y la necesidad en el fortalecimiento de la pequeña economía, sino en la lucha unida de todos los trabajadores por el socialismo.

¡Camaradas obreros y todos vosotros, empleados del capital! Todos habéis visto que, cuando el gobierno arrebató los rudimentos de la libertad, la burguesía empezó a arrebatar a los obreros todas sus conquistas, a alargar de nuevo la jornada de trabajo, a reducir los salarios, a aumentar las multas, a reforzar todas las opresiones, a perseguir o a despedir a los obreros conscientes. Sólo con la victoria de la libertad pueden los obreros y los empleados asegurar sus conquistas frente a la burguesía, conseguir la jornada laboral de 8 horas, mejores salarios y condiciones de vida soportables. Y sólo con una lucha unida, solidaria, abnegadamente audaz, al frente de todas las masas trabajadoras, puede la clase obrera conquistar la libertad real para todo el pueblo.

¡Camaradas obreros y todos los ciudadanos de Rusia! ¡Votad por los candidatos del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia! Lucha por la libertad completa, por la república, por la elegibilidad de los funcionarios por el pueblo. Lucha contra toda opresión nacional. Lucha por toda la tierra para los campesinos, sin ningún rescate. Apoya todas las demandas de los marineros y soldados conscientes, luchando por la sustitución del ejército permanente por el armamento general del pueblo.

¡Camaradas obreros y todos los ciudadanos de Rusia! ¡Votad por los candidatos del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia!

*Publicado según el texto del periódico "Proletari", núm. 8, 23 de noviembre de 1906.*