En los dos números del *Sozial-Demokrat* que edita el Comité Central se han insertado artículos contra la convocatoria del congreso extraordinario, debidos a Plejánov y a Mártox. Los artículos están escritos en un tono tan exaltado y malévolo, con tal cúmulo de amargura, irritación, alusiones personales y sospechas, que resucitan de golpe la atmósfera de la peor época de las rencillas de la emigración. Al publicar estos y solo estos artículos acerca del congreso en su órgano, el CC de nuestro partido se coloca en una situación sencillamente indecorosa. Pensadlo en realidad: ¡el ministerio responsable de un partido obrero democráticamente organizado se sale por completo de sus casillas, pierde todo autodominio a causa de la agitación por un nuevo congreso! Pues esto es directamente indecoroso, camaradas. Precisamente al enfadaros e injuriar a causa de la agitación por la revisión de vuestros poderes y de vuestra táctica, vosotros mismos pronunciáis la más severa condena contra vosotros. Desde el punto de vista del regodeo, cualquier partidario del congreso no podría desear nada mejor que la reedición y amplia difusión de los artículos de Plejánov y Mártox.

Cabe preguntarse: ¿por qué se pronuncian en nombre del CC contra el congreso personas que solo pueden hablar en tono de ofensa y casi con sollozos? Porque son demasiado claros y simples los dos hechos fundamentales que han hecho inevitable la agitación por un nuevo congreso. Uno de estos hechos se refiere a la composición del partido; el otro, a su táctica.

Por su composición, nuestro partido en el momento del Congreso de Unificación incluía a 13 000 bolcheviques y 18 000 mencheviques. El CC y, aún más, la redacción del Órgano Central expresan la voluntad de 18 000 personas. Ahora han entrado en el partido 14 000 letones, 26 000 polacos y 33 000 bundistas[12]. En el editorial del núm. 1 de *Sozial-Demokrat* se reconoce dos veces y de manera plenamente categórica que ahora las dos fracciones del partido son aproximadamente iguales. Esta opinión se basa, por lo visto, en atribuir los polacos y letones a los bolcheviques, y al Bund a los mencheviques. Admitamos que sea correcto atribuir el Bund a los mencheviques. Incluso así resulta clara la flagrante anormalidad de que un CC menchevique represente a todo nuestro partido (en el CC hay siete mencheviques, tres bolcheviques, un letón, dos bundistas; un polaco figura con derechos de miembro del OC; en todas las cuestiones políticas participan además con voz y voto cinco mencheviques, redactores del OC).

En lo que concierne a la táctica, en los 5-6 meses posteriores al congreso el partido ha vivido dos grandes períodos de nuestra revolución: el período de la Duma y el “ministerio de la disolución de la Duma”. La táctica dumanesca de nuestro CC se redujo a apoyar a toda la Duma (kadete) en su conjunto. El apogeo de esta táctica fue la consigna de apoyar la reivindicación y el nombramiento de un ministerio de la Duma (es decir, kadete). Es un hecho que la mayoría del partido no reconoció esta táctica ni esta consigna. Durante el período de la Duma, el partido socialdemócrata luchó contra la táctica de su CC. Es superfluo comentar este hecho y hablar de su significado.

Además, tras la disolución de la Duma, el CC se pronunció por la organización de manifestaciones parciales de protesta de masas. La consigna de táctica general fue: por la Duma como órgano de poder que convocara la asamblea constituyente. Y, una vez más, es un hecho histórico indiscutible que el partido, en su inmensa mayoría, no aceptó ni la consigna concreta ni la táctica general de su CC. Y quien lea atentamente los núms. 1-2 de *Sozial-Demokrat* no podrá dejar de ver que en ellos se defiende, justifica y fundamenta esta táctica general (por la Duma como palanca para convocar la asamblea constituyente; los kadetes son la burguesía urbana progresiva en comparación con el campesinado, etc.).

De aquí se desprende claramente que al partido le espera, en caso de una nueva campaña de la Duma, la lucha contra las consignas dumanas del CC, y en caso de acciones revolucionarias cercanas, la dispersión de fuerzas y la desorganización de la lucha debido a que el CC no representa la voluntad de la mayoría del partido. Por consiguiente, todo aplazamiento de un nuevo congreso del partido constituye ahora no solo una violación directa de todo el espíritu y todo el sentido de la organización democrática del partido, sino también el más peligroso obstáculo para la inmediata lucha dumanesca y revolucionaria general del proletariado.

P. D. Los números 3-5 de *Sozial-Demokrat*, aparecidos después de escrita esta nota, confirman aún más todo lo dicho. En la cuestión de los acuerdos electorales, entre los mencheviques hay una escisión completa, y su CC vacila entre Mártox y Cherevanin. Mártox ha refutado públicamente a Cherevanin. Plejánov ha ido a colaborar en un periódico kadete para apoyar a Cherevanin. El editorial del núm. 4 de *Sozial-Demokrat* demuestra que el CC ya se dispone de nuevo a lanzar contra el partido sus consignas de apoyo a la Duma en su conjunto y de apoyo a la reivindicación de nombrar un ministerio de la Duma.

*«Proletari» núm. 7, 10 de noviembre de 1906*

Se imprime según el texto del periódico *«Proletari»*