Hoy dos periódicos, no pertenecientes a la prensa callejera, ávida de novedades absurdas, a saber: «Nasha Zhizn» y «Mysl»{103}, comunican importantes noticias sobre la dimisión, por fin decidida, del ministerio de Goremykin. La composición del nuevo gabinete se perfila así: Yermólov, primer ministro; Urúsov, ministro del Interior; Gerzenshtéin, de Finanzas; Timiriázev, de Comercio; Stajóvich, de Agricultura; Kuzmín-Karaváev, de Justicia; Nabókov, de Asuntos Exteriores. Se supone que Instrucción Pública la «tomará» Heiden, y el ministerio de Vías de Comunicación, el actual ministro o jefe del ferrocarril Nikoláev, Shujtan.

Así pues, viejos burócratas en alianza con los octubristas y con los kadetes de derecha, principalmente de entre los rangos burocráticos, es decir, los burócratas de ayer (Urúsov, ex viceministro del Interior; Kuzmín-Karaváev y Nabókov, general y gentilhombre de cámara).

Ambos periódicos arriba mencionados informan también que entre el «partido del centro» en el Consejo de Estado (es decir, la camarilla de funcionarios de rango medio entre los centurias negras y los partidarios del orden de derecha{104}) y los kadetes han tenido lugar últimamente animadas negociaciones.

Supongamos que todo esto es cierto. Debemos suponer que es cierto, mientras no se demuestre lo contrario, pues la fuente de información es relativamente fiable y el hecho se desprende con inevitabilidad de todos los acontecimientos anteriores.

Entonces, ¿las opiniones de quién confirman semejante composición del ministerio o semejantes negociaciones de los kadetes con los pogromistas? Recuerden cómo en el mitin en la casa de Pánina (9 de mayo) el socialista populista Sr. Myakotin objetaba al socialdemócrata que era injusto acusar a los kadetes de un trato con los pogromistas. Recuerden cómo nuestros socialdemócratas del ala derecha, con Plejánov a la cabeza, gritaban que eran infundadas y prematuras las alusiones a la traición y al trato.

Las negociaciones son el comienzo del trato, objetaba entonces al Sr. Myakotin el socialdemócrata. El trato son las negociaciones concluidas[46]. Y he aquí que ahora el hecho de las negociaciones está confirmado. El trato está a punto.

¿Y a dónde fue a parar la amnistía completa, la garantía de las libertades, la abolición del Consejo de Estado? ¿Se habló de esto en las negociaciones de los kadetes con los pogromistas? Los periódicos callan al respecto. Y todos sabemos que los caballeros de la «libertad popular» jamás plantearon condiciones ultimativas: primero asegurar estas medidas y luego formar un gabinete kadete. Precisamente lo que es menos importante, lo que se hace a espaldas del pueblo, lo que da carteras y puestecillos, eso se coloca en primer plano. Precisamente lo que es esencial para el pueblo, se relega. Los kadetes en el ministerio «lucharán» por la amnistía y por la libertad: con esta respuesta taparán ahora la boca a los pobres inocentes que lanzaron al pueblo la consigna de apoyo al ministerio «responsable». Este ministerio seguirá siendo responsable ante las leyes, que continúan siendo las viejas, pogromistas, y además ante la cámara estrellada o camarilla que los ha designado. Y por «lucha» por la amnistía y por la libertad los kadetes entendían ayer y entenderán mañana las negociaciones de los Rodíchev con los Nabókov, de los Nabókov con los Urúsov, de los Urúsov con los Goremykin, de los Goremykin con los Trépov.

Sin embargo, no hay mal que por bien no venga. El ministerio pogromista-octubrista-kadete hará avanzar rápidamente el asunto, a saber: a los kadetes hacia la bancarrota política; al pueblo hacia la liberación de una perjudicial ilusión más; la marcha de los acontecimientos políticos hacia el desenlace revolucionario.

Escrito el 21 de junio (4 de julio) de 1906.

Publicado el 22 de junio de 1906 en el periódico «Ejo» nº 1.

Se publica según el texto del periódico.