Ayer comunicamos las noticias de prensa sobre el supuesto ministerio de Ermólov, Urúsov, Nabókov, Heidén y otros[47]. Hoy *Rech* escribe acerca de esta lista: «Los miembros del partido k.-d. fueron incluidos en la lista por sus autores, evidentemente, solo de manera hipotética; en realidad, el partido k.-d. no tomará parte en un gabinete de tal carácter».

¡Muy bien, señores kadetes! Pero, ¿de dónde sabe *Rech* que el partido k.-d. no tomará parte en semejante gabinete?

Cómo que «de dónde», se preguntará el lector. Pues, ¿acaso *Rech* no es el principal órgano de los kadetes? Correcto. Pero precisamente queremos llamar la atención sobre el hecho de que a un partido como el k.-d., que ha celebrado congresos legales, que domina en la Duma de Estado, un partido rico, «ilustrado» y liberal, le es indecente, en alto grado indecente, jugar al escondite. ¿No es hora ya de decir que *Rech* es el órgano oficial y principal del partido? ¿No es hora de publicar las resoluciones del Comité Central del partido kadete? Una de dos, señores: o su partido no ha discutido oficialmente la cuestión de en qué ministerio «tomará parte». Entonces hay que decirlo directamente. Entonces *Rech* debe hablar no en nombre del partido k.-d., sino en su propio nombre, es decir, «estamos convencidos de que el partido k.-d. no tomará parte», etc.

O su partido ha discutido oficialmente esta cuestión. Entonces hay que publicar las actas de esta discusión, pues su silencio no hará sino confirmar que están llevando negociaciones secretas a espaldas del pueblo.

«Hoy se habla ya de una lista de tipo más puro», escribe también *Rech*, mencionando solo los nombres de Ermólov, Timiriázev, Heidén, Stajóvich, es decir, funcionarios y octubristas sin kadetes. Así pues, las negociaciones han existido. A los kadetes se les preguntó —tal vez a través del «partido del centro» en el Consejo de Estado— si entrarían en tal ministerio. Los kadetes respondieron: no, en ese no entraremos.

¿Es así, señores k.-d.? ¿Hubo negociaciones o no? ¿Hablaron ustedes de cuáles eran sus condiciones, o no? ¿Consistían esas condiciones exclusivamente en el nombramiento de determinadas personas como ministros, o también en la amnistía completa, en la garantía de las libertades, en la abolición del Consejo de Estado, en el consentimiento al sufragio universal?

Mientras el partido k.-d. no dé oficialmente una respuesta completa y absolutamente precisa a estas preguntas, no nos cansaremos de repetir al pueblo: ¡ciudadanos, tengan cuidado! A espaldas del pueblo se están llevando a cabo negociaciones «extraoficiales» de los miembros del partido de la «libertad del pueblo» sobre la venta a precio módico de la libertad del pueblo.

Escrito el 22 de junio (5 de julio) de 1906.

Publicado el 23 de junio de 1906 en el periódico *Ejo* núm. 2.

Se imprime según el texto del periódico.