La siguiente hoja, firmada por el CC del POSDR, ha sido enviada a la redacción:

«En vista de que algunas organizaciones del partido han planteado la cuestión de los límites de la libertad de crítica de las decisiones de los congresos del partido, el Comité Central, considerando que los intereses del proletariado ruso han exigido siempre la máxima unidad en la táctica del POSDR y que ahora esa unidad de acción política de las distintas partes de nuestro partido es más necesaria que nunca, resuelve:

1) que en la prensa del partido y en las reuniones del partido se debe conceder a todos plena libertad para expresar su opinión personal y defender sus puntos de vista particulares;

2) que en las reuniones políticas amplias los miembros del partido no deben realizar agitación que vaya en contra de las resoluciones del congreso;

3) que en dichas reuniones ningún miembro del partido debe hacer llamamientos a acciones que contradigan las decisiones del congreso, ni proponer resoluciones que no estén de acuerdo con las decisiones del congreso». (Cursivas nuestras en todos los casos.)

Al examinar esta resolución en su esencia, vemos en ella toda una serie de extravagancias. La resolución dice que «en las reuniones del partido» se concede «plena libertad» de opinión personal y de crítica (§ 1), mientras que en las «reuniones amplias» (§ 2) «ningún miembro del partido debe hacer llamamientos a acciones que contradigan las decisiones del congreso». Piénsese un poco en lo que resulta: ¡en las reuniones del partido los miembros del partido tienen derecho a llamar a acciones que contradicen las decisiones del congreso, mientras que en las reuniones amplias no se «concede» plena libertad para «expresar su opinión personal»!

Los redactores de la resolución han entendido de un modo completamente incorrecto la correlación entre la libertad de crítica dentro del partido y la unidad de acción del partido. La crítica, dentro de los límites de los fundamentos del programa del partido, debe ser completamente libre (recordemos siquiera el discurso de Plejánov al respecto en el II Congreso del POSDR), y no sólo en las reuniones del partido, sino también en las reuniones amplias. Prohibir tal crítica o tal «agitación» (pues la crítica no puede separarse de la agitación) es imposible. La acción política del partido debe ser unitaria. Ningún «llamamiento» que quebrante la unidad de determinadas acciones es admisible ni en las reuniones amplias, ni en las reuniones del partido, ni en la prensa del partido.

Es evidente que el CC ha definido la libertad de crítica de manera inexacta y demasiado estrecha, y la unidad de acción de manera inexacta y demasiado amplia.

Pongamos un ejemplo. El congreso resolvió elegir a la Duma. Las elecciones son una acción completamente determinada. Durante el período electoral (por ejemplo, ahora en Bakú), ningún llamamiento a no elegir es absolutamente admisible en ninguna parte por parte de los miembros del partido. En ese momento, tampoco es admisible la «crítica» de la resolución sobre las elecciones, porque en la práctica socavaría el éxito de la agitación electoral. Por el contrario, la crítica de la decisión de participar en las elecciones en un momento en que las elecciones aún no han sido convocadas es admisible en todas partes por parte de los miembros del partido. Por supuesto, la aplicación de este principio en la práctica también suscitará a veces disputas y malentendidos, pero sólo sobre la base precisamente de este principio todas las disputas y todos los malentendidos pueden resolverse con honor para el partido. Y la resolución del CC crea algo imposible.

La resolución del CC es incorrecta en su esencia y contradice los estatutos del partido. El principio del centralismo democrático y de la autonomía de las instituciones locales significa precisamente libertad de crítica, plena y en todas partes, siempre que no se quebrante con ello la unidad de una determinada acción, y la inadmisibilidad de toda crítica que socave o dificulte la unidad de una acción decidida por el partido.

Consideramos un gran error por parte del CC la publicación de una resolución sobre esta cuestión importante sin ninguna discusión previa en la prensa del partido y en las organizaciones del partido; tal discusión le habría ayudado a evitar los errores que hemos señalado.

Llamamos a todas las organizaciones del partido a discutir ahora la resolución del CC y a expresar de manera definida su actitud hacia ella.

«Volna» nº 22, 20 de mayo de 1906.

Se imprime según el texto del periódico «Volna».