El camarada Plejánov ha intervenido en *Kurier* con una carta a los trabajadores. Les da consejos sobre cómo comportarse. Razona del siguiente modo. El gobierno no pone trabas a la crítica más dura de la Duma. Lo hace para debilitar el apoyo del pueblo a la Duma. El gobierno quiere provocar a los trabajadores a un combate cuando aún no están preparados. Los trabajadores deben desbaratar los planes del gobierno. No deben inquietarse porque en la Duma predominen los partidos burgueses. La burguesía, que predomina en la Duma, exige libertad para todos y tierra para el campesinado. Por eso todo el pueblo debe apoyar a la Duma.

En este razonamiento se mezclan cosas justas con errores. Analicemos con calma y detalle las ideas y los consejos del camarada Plejánov.

Primera idea del camarada Plejánov. El gobierno no pone trabas a la crítica más dura de la Duma para debilitar el apoyo del pueblo a la Duma.

¿Es esto verdad? Veamos dónde ha resonado últimamente la crítica más dura de la Duma. En las páginas de periódicos como *Névskaya Gazeta*, *Delo Naroda*, *Volna*, y después en las asambleas populares. La burguesía liberal, los kadetes, que tienen la mayoría en la Duma, estaban fuera de sí de ira ante esta crítica y especialmente ante las asambleas populares de Petersburgo. Los kadetes llegaban al extremo de asombrarse de que los comisarios de policía no prestaran atención a los mítines socialistas.

¿Cómo actuó el gobierno? Cerró los periódicos *Delo Naroda* y *Névskaya Gazeta*, sometió a *Volna* a tres procesos judiciales. Prohibió los mítines y anunció el procesamiento judicial por el mitin del 9 de mayo en la casa de Pánina.

De aquí vemos claramente que el camarada Plejánov no tiene razón. Ha incurrido en un grave error.

Examinemos ahora la segunda idea del camarada Plejánov. El gobierno quiere provocar a los trabajadores a un combate cuando aún no están preparados. No es razonable ceder a la provocación, no es razonable llamar ahora mismo a las armas.

Es una idea justa. Pero el camarada Plejánov la expone de un modo tan incompleto que provoca los más perjudiciales malentendidos. En concreto, olvida añadir, en primer lugar, que todo el comportamiento del gobierno y toda su actitud hacia la Duma hace inevitable una nueva lucha fuera de la Duma. No señala, en segundo lugar, que los trabajadores deberán ir a esa lucha junto con el campesinado, en contra de la vacilante y traicionera burguesía liberal.

Al exponer de forma incompleta una idea justa, Plejánov no se da cuenta de que hace el juego a la burguesía liberal, que ha logrado la prohibición de los mítines socialistas. La burguesía se esfuerza por presentar las cosas como si cualquier señalamiento de los socialistas sobre la ineficacia de los kadetes, sobre la lucha fuera de la Duma, fuera una perjudicial provocación a los trabajadores para un combate ahora mismo. La burguesía miente conscientemente sobre los socialistas, y Plejánov, al equivocarse en la valoración de la situación política, contribuye a esta mentira.

Tomemos, por ejemplo, *Volna*, que fue el periódico más injuriado y denigrado por la burguesía. ¿Acaso *Volna* llamó a un combate ahora mismo? No, no lo hizo. La burguesía mintió contra *Volna*. *Volna* decía todavía hace dos semanas (núm. 10): «No debemos forzar (es decir, acelerar artificialmente, apremiar, azuzar) los acontecimientos. Acelerar la explosión ahora no está en nuestros intereses. Esto es indudable»[28]. Parece claro, ¿no? ¿Por qué, entonces, la burguesía mintió y calumnió a los socialistas? Porque éstos decían la verdad sobre la inevitabilidad de la lucha fuera de la Duma y sobre que la lucha la librarán el proletariado y el campesinado en contra de la traición de la burguesía liberal.

Tomemos la resolución aprobada en la casa de Pánina (esta resolución fue publicada en *Volna* núm. 14 y en otros periódicos[29]). ¿Acaso esta resolución llama a un combate ahora mismo? No, no lo hace. ¿Por qué, entonces, enloqueció la burguesía liberal y todos los kadetes con salvaje furia contra esta resolución? Porque decía la verdad, desenmascarando en primer lugar al gobierno («se burla de la representación popular», «se dispone a responder con violencia»), después a los liberales («expresan tímida e incompletamente las reivindicaciones populares», «vacilan entre la libertad y el viejo poder»); porque esta resolución llama a los trudovikí, a los diputados campesinos, a actuar con decisión, con total independencia de los kadetes; porque, por último, la resolución habla abiertamente de la inevitabilidad de una lucha resuelta fuera de la Duma. La burguesía tergiversó el sentido de esta resolución para presentar a los socialistas como gente que llama insensatamente a un combate ahora mismo, y para desviar la vista de las acusaciones que realmente se formulan contra la burguesía. La burguesía actuó así comprendiendo correctamente sus intereses. El camarada Plejánov se equivoca al hacer coro a la burguesía, pues valora incorrectamente la verdadera actitud del proletariado hacia el gobierno y hacia la burguesía.

Tomemos la tercera idea del camarada Plejánov. «La burguesía en la Duma exige libertad para todos y tierra para el campesinado». ¿Es esto verdad? No, es sólo la mitad de la verdad, o incluso un cuarto de la verdad. La burguesía no exige, sino que ruega al viejo poder. La burguesía prohibió en la Duma que se hablara de «exigencias». La burguesía (los kadetes) exige una «libertad» tal, por ejemplo de prensa, que se pueda encerrar en una casa de corrección y deportar a trabajos forzados por discursos de socialistas[30]. La burguesía no exige tierra para los campesinos, sino la venta de una parte de la tierra a los campesinos (pues el rescate es una de las modalidades de compraventa). ¿Actúa correctamente el camarada Plejánov al silenciar este carácter incompleto, esta timidez de los proyectos burgueses, esta vacilación de los kadetes? No, actúa de un modo completamente incorrecto. ¿Qué significado tiene este error del camarada Plejánov? Es sumamente peligroso para el proletariado y para el éxito de la lucha por la libertad. Todos los socialistas coinciden en que esta lucha se decidirá fuera de la Duma, y que puede estallar, incluso a nuestro pesar, en un futuro no muy lejano. En esta lucha el proletariado puede y debe ir con el campesinado, sin confiar en la vacilante, traicionera y voluble burguesía liberal. Nada hay más peligroso en la lucha que la confianza en los veletas. Al silenciar la timidez, las vacilaciones y las traiciones de la burguesía liberal en vísperas de un nuevo viraje hacia una nueva lucha, perjudicamos al proletariado y a la causa de la libertad.

Ahora, la última idea o consejo del camarada Plejánov. «Todo el pueblo debe apoyar unánimemente a la Duma». A los trabajadores no debe inquietarles que en la Duma predominen los partidos burgueses.

Es justo que los trabajadores no deban «inquietarse» por ello. Y no se inquietan. Están dispuestos a apoyar a la burguesía en la lucha contra el gobierno. Pero la cuestión es a qué burguesía, cómo apoyarla y en qué lucha. Los kadetes acostumbran a silenciar estas cuestiones, que ponen al descubierto su inconsistencia. Al socialdemócrata camarada Plejánov no le es decoroso silenciar estas cuestiones.

Apoyar a la «Duma» en general significa apoyar a la Duma kadete, pues los kadetes predominan en ella. Un marxista no debe considerar la Duma como una representación «popular» en general. Debe examinar qué clases hablan precisamente en nombre de esta Duma.

¿Se puede apoyar a la Duma kadete en general? No, no se puede, porque el proletariado debe desenmascarar y estigmatizar cada paso vacilante e inseguro de la Duma. Los camaradas de *Kurier*, en la misma página donde está impreso el artículo del camarada Plejánov, dicen: «la parte izquierda de la Duma (es decir, el grupo trudovikí y el grupo obrero) soporta sumisamente la tutela humillante y reaccionaria de los Sres. Múromtsev y Dolgorúkov» (presidentes de la Duma, ambos kadetes). Esto sí es verdad. Esto sí es un verdadero discurso socialista. ¿Puede el «pueblo» o el proletariado apoyar unánimemente a esa «Duma» que es un instrumento de la tutela reaccionaria de los liberales sobre los trudovikí? No, no puede ni la apoyará.

En la Duma hay dos partidos burgueses principales: los kadetes y los trudovikí. Los primeros son la burguesía conciliadora, traicionera, que prepara a sabiendas un pacto con la autocracia, manifiestamente incapaz de una lucha decidida. Los segundos son la pequeña burguesía trabajadora, oprimida de manera inaudita, que sueña con el reparto igualitario de la tierra, capaz de una lucha de lo más resuelta y abnegada, empujada a esta lucha por toda la marcha de los acontecimientos y por todo el comportamiento del gobierno. ¿A qué burguesía debe apoyar «ahora» el proletariado? A la segunda, previniendo al «pueblo» de la poca fiabilidad de la primera. El proletariado debe apoyar y apoyará a los trudovikí contra los kadetes, desenmascarando la «tutela reaccionaria» de los kadetes sobre los trudovikí, llamando a los trudovikí a sacudirse esa tutela.

Ahora la última cuestión: ¿cómo apoyar y en qué lucha? Apoyar a alguien dentro de la Duma significa votar por él. El Grupo Obrero, como se sabe, se negó a votar por la respuesta kadete (en general, "de la Duma") al discurso de la Corona. Los diputados obreros se negaron a "apoyar" unánimemente a la "Duma". ¿Acaso también aquí los obreros cometieron un "error"? Si el camarada Plejánov piensa así, que lo diga directamente; estas cosas hay que decirlas sin medias palabras.

El apoyo serio, el apoyo verdadero se prestará fuera de la Duma. Esto no depende de nosotros, sino de todo el curso de los acontecimientos, de la esencia misma de la lucha actual, pues ésta no es una lucha de la Duma contra el ministerio, sino del pueblo contra el viejo poder. Es extraño e incorrecto llamar a tal "apoyo a la Duma" simplemente "apoyo". Será una lucha decisiva fuera de la Duma; el proletariado debe iniciarla sólo conjuntamente con el campesinado; el proletariado y el campesinado vencerán en ella a pesar de toda la inestabilidad, vacilaciones, traiciones y coqueteo con la reacción por parte de la burguesía liberal, kadete, "de la Duma".

Vemos ahora lo malos que son los consejos del camarada Plejánov a la clase obrera. Nuestro Congreso de Unificación socialdemócrata cometió cierto error al desplazar un poco al partido hacia la derecha y al no valorar suficientemente el peligro de dejarse llevar por el apoyo a los kadetes. El camarada Plejánov comete un gran error al desplazarse desmesuradamente a la derecha, llamando plena, totalmente y sin reservas al apoyo del proletariado a los kadetes y a la Duma kadete.

Escrito el 20 de mayo (2 de junio) de 1906.

Publicado el 21 de mayo de 1906 en el periódico "Volná" nº 23

Se publica según el texto del periódico