Acabamos de recibir la noticia de que en la sesión de la Duma de hoy ha ocurrido lo siguiente. Se estaban celebrando debates sobre el proyecto de ley que abolía la pena de muerte. El miembro del Grupo del Trabajo, Aladín, planteó la cuestión con más decisión que hasta ahora. «Debemos luchar contra el poder ejecutivo», dijo (citamos según el suplemento urgente de la edición vespertina de «Gaceta de la Bolsa»). «Nos proponemos acosar a los ministros con interpelaciones, pero ¿no está claro que las van a ignorar? No, tenemos que elegir uno de dos caminos: o seguir con el juego de las interpelaciones, o tomar en nuestras propias manos la causa del pueblo». Aladín propuso resolver el asunto inmediatamente, sin aplazarlo un mes ni remitir el proyecto de ley a la comisión. Terminó su discurso con las palabras: «¡Y pobre de nosotros si no llevamos al conocimiento del pueblo toda la verdad, si no le decimos claramente que los culpables son aquellos en cuyas manos están los cañones y las ametralladoras!»

El sacerdote Poyárkov se pronunció en el mismo sentido. «El gobierno se burla de la Duma del Estado», dijo. «No debemos pedir, sino exigir: abolir la pena de muerte hoy mismo o mañana; de lo contrario, propongo que nos vayamos a casa, pues considero deshonesto trabajar y cobrar dinero mientras no se abolide la pena de muerte».

Así, del Grupo del Trabajo surgió una propuesta cuyo sentido es claro: dirigirse al pueblo, exigir y no pedir, no tener en cuenta las reglas burocráticas, no aplazar las cuestiones ni enviarlas a la comisión.

Los cadetes impidieron que la Duma se dirigiera al pueblo. El cadete Nabókov, que habló después de Poyárkov, llamó a «mantenerse en la senda legal». Insistió en que el proyecto de ley se enviara a la comisión.

Al terminar los debates, el presidente de la Duma (el cadete Dolgorúkov) declaró: «Tenemos cuatro propuestas: dos de ellas no puedo someterlas a votación, pues no se ajustan a la práctica parlamentaria. Estas dos propuestas son: dirigirse al pueblo y dirigirse al monarca».

De las dos propuestas restantes —1) enviar a la comisión y 2) debatir inmediatamente— fue aprobada unánimemente la primera, ya que la segunda fue retirada.

El Grupo del Trabajo, al parecer, ha cedido una vez más a las presiones y amenazas de los cadetes y no se ha mantenido en la posición decidida que había adoptado.

¡El pueblo, que mantiene una actitud consciente ante la lucha por la libertad, debe protestar contra la conducta de los cadetes en la Duma y llamar al Grupo del Trabajo a una declaración y una realización decididas e irrevocables del llamamiento al pueblo!

Escrito el 18 (31) de mayo de 1906.

Publicado el 19 de mayo de 1906 en el periódico «Volná», núm. 21. Firmado: N. Lenin.

Se imprime según el texto del periódico.