En el congreso, en la comisión que elaboraba los estatutos del partido, los bolcheviques declararon directamente que todo intento de restringir la autonomía de las organizaciones locales y los derechos de la oposición en comparación con las normas del III Congreso faccional significaría una escisión inevitable. Por eso los bolcheviques insistieron, por ejemplo, en que el derecho de convocar un nuevo congreso no fuera restringido, etc. Los bolcheviques propusieron insertar en los estatutos una regla según la cual, al cambiar de lugar de residencia, los miembros del partido tienen derecho a ingresar en las organizaciones locales. El congreso rechazó esta regla, pero aprobó una resolución en la que afirmaba que la rechazaba únicamente por considerarla superflua y evidente por sí misma.

Por consiguiente, los mencheviques prometieron ser leales y no recurrir a pequeñas «expulsiones». Que el partido vigile atentamente el cumplimiento de esta promesa; en el control del partido reside la única garantía de eliminar la posibilidad de una escisión.

"Volna" nº 13, 10 de mayo de 1906.

Se imprime según el texto del periódico "Volna".