[Mayo, antes del 18, 1905. Ginebra.]

Probablemente no carecerá de interés para los lectores de ¡Adelante! conocer cómo juzga ahora la burguesía europea ilustrada los asuntos rusos. Reproducimos la correspondencia de San Petersburgo, del 12 de abril (estilo nuevo), publicada en el sólido periódico conservador The Times, habitualmente bien informado:

"Aunque nadie duda de la sinceridad de la promesa del zar de convocar a representantes del pueblo a una asamblea consultiva legislativa, no obstante, por todas partes se expresa abiertamente ahora la opinión de que los cortesanos y todas las personas interesadas personalmente en la continuación del actual estado caótico (dispensation), que han logrado impedir el cumplimiento de las promesas del zar contenidas en el rescripto del 3 de marzo (18 de febrero), retrasarán la reforma si las más altas esferas no intervienen rápidamente, la retrasarán hasta que sea demasiado tarde para evitar una catástrofe nacional.

"Los sinceros amigos del pueblo sienten que ha llegado el momento de hablar con franqueza. Ya no se puede dejar de oír su voz, incluso dentro de los muros (within the fastness) del palacio de Tsárskoye Seló. Los periódicos de todos los matices políticos, con la única excepción de los Anales de Moscú, los representantes de las profesiones liberales, los mariscales de la nobleza, los obreros, los arzobispos, los funcionarios, todos a una voz declaran que la asamblea de representantes del pueblo debe ser convocada sin demora. Sin embargo, un grupo pequeño y compacto de reaccionarios resulta capaz (is able) de desafiar (to set at defiance) tanto la promesa del zar como la indudable voluntad de todo el pueblo, considerado como un ente pensante (as a thinking entity), resulta capaz de aplazar la reforma, inventando pretexto tras pretexto.

"El principal pretexto de estos reaccionarios es el peligro de conceder la libertad de golpe al campesino, que no está en absoluto acostumbrado a la libertad. Aducen esta circunstancia como razón de por qué el rescripto se ha mantenido hasta ahora en secreto (kept from the knowledge) para los habitantes rurales, a quienes, por otra parte, se les ha dado a conocer el manifiesto del zar y a quienes las autoridades incitan a golpear (attack) a los partidarios de la reforma. El mismo pretexto se aduce para explicar el silencio de Buliguin sobre los trabajos de su comisión, pero tales argumentos ya no engañan a nadie. Tampoco engañan los subterfugios (subterfuge) de los Anales de Moscú, que, mediante una interpretación capciosa (by a quibble on the wording) del rescripto, declaran que el emperador nunca prometió convocar a representantes del pueblo, sino solo a elegidos del pueblo: esto significa representantes elegidos por el gobierno, no por el pueblo. Tales argumentos no merecen atención seria, ya que revelan claramente el deseo de engañar al pueblo.

"Uno de los ministros del zar dijo recientemente a un grupo de aristócratas en uno de los clubes más cerrados de San Petersburgo: 'No pensamos realmente conceder estas reformas. Nuestro objetivo es solo ganar tiempo.' Este ministro no hablaba en nombre de sus colegas, sino en nombre de la mencionada camarilla reaccionaria. Y, en efecto, las verdaderas esperanzas y objetivos de los reaccionarios son precisamente esos. Se han convencido a sí mismos de que el movimiento a favor de las reformas es falso (is spurious), que ha sido instigado artificialmente desde fuera y que la primera victoria rusa restaurará la antigua (pristine) sumisión y obediencia del pueblo. No cederán absolutamente nada si no es bajo la presión de la más extrema necesidad (under stress), y aun entonces cederán solo con la intención secreta de hacer ilusoria (nugatory) toda concesión.

"Los miembros del estamento de abogados ruso, comprendiendo perfectamente el peligro de tal política, han decidido salvar al gobierno contra su voluntad" (¡el burgués inglés ha dicho sin querer una gran verdad sobre los liberales rusos!). "La organización de abogados (the lawyers organisation) en toda Rusia cuenta con 120.000 partidarios en diferentes profesiones. Estos 120.000 médicos, abogados, farmacéuticos (chemist), maestros e ingenieros se declararán en huelga todos a la vez si el gobierno no rompe su silencio, semejante al silencio de una esfinge." (El corresponsal transmite evidentemente aquí las conversaciones de San Petersburgo.) "Otro movimiento interesante tiende a unir a los principales estadistas liberales y altos funcionarios. El iniciador de este movimiento es el conde Tol, ex gobernador de San Petersburgo. Se trata de presentar en los próximos días una nota al Consejo de Ministros, en la que los firmantes recomiendan la convocatoria de una asamblea con poder legislativo, con derecho de interpelación y control del presupuesto. Estas propuestas coinciden en la práctica con la reciente nota de los mariscales de la nobleza reunidos en Moscú, que ahora discuten y aprueban los nobles en diferentes provincias."

¡Desde fuera se ve mejor! El corresponsal inglés valora las verdaderas intenciones de la camarilla reaccionaria que realmente gobierna en Rusia de manera notablemente acertada. Solo nos queda repetir su conclusión, como un consejo aleccionador para todos los amigos de la libertad:

"Ellos (= la autocracia) no cederán absolutamente nada si no es bajo la presión de la más extrema necesidad, y aun entonces cederán solo con la intención secreta de hacer ilusoria toda concesión."