La época de la revolución democrático-burguesa engendró una nueva lucha de corrientes en el seno de la socialdemocracia, que fue continuación directa de la anterior. El «economismo» se transformó en «menchevismo». La defensa de la táctica revolucionaria de la vieja «Iskra» creó el «bolchevismo».

En los turbulentos años 1905-1907, el menchevismo fue una corriente oportunista apoyada por los burgueses liberales y que introducía tendencias liberal-burguesas en el movimiento obrero. La adaptación de la lucha de la clase obrera al liberalismo: en eso consistía su esencia. Por el contrario, el bolchevismo planteaba como tarea de los obreros socialdemócratas levantar al campesinado democrático a la lucha revolucionaria, a pesar de las vacilaciones y traiciones del liberalismo. Y las masas obreras, como lo reconocieron repetidamente los propios mencheviques, marcharon durante la revolución con los bolcheviques en todas las acciones más importantes.

La revolución de 1905 comprobó, fortaleció, profundizó y templó la táctica socialdemócrata intransigentemente revolucionaria en Rusia. La actuación abierta de las clases y los partidos puso de manifiesto en repetidas ocasiones la vinculación del oportunismo socialdemócrata («menchevismo») con el liberalismo.