He aquí cómo escribe *Rassvet* (8 VI 05) sobre la recepción por N[icolás] II de la d[elegación] del z[emstvo].¹
«¡Así pues, se ha consumado! Los representantes de la sociedad —de los cuales algunos (sacerdotes de sus ideales más preciados, que durante largo tiempo y de manera constante fueron perseguidos por ellos, como, por ej., el príncipe Dm. Iv. Shájovskoi, Petrunkevich, Rodichev, que hace aún 2 o 3 años arriesgaban la deportación y eran sometidos a amenazas indignantes— son recibidos ahora en el palacio de Peterhof, hablan al monarca, a quien la burocracia ocultaba del *zemstvo*, sobre el verdadero estado de ánimo de un país afligido y de sus súbditos tan obstinadamente desorientados, hablan de aquello que nos quemaba el corazón durante tantos años irrevocables, vanamente perdidos, de aquello que maduró hace tiempo, pero que fue implacablemente segado por el Petersburgo de altos dignatarios, de aquello que nos condujo a Port-Arthur, Mukden, Tsushima. Y con mirada amable, con la mano tendida, agradeciendo los ardientes sentimientos que al fin condujeron a esta comunicación necesaria y natural, el soberano sale al encuentro de las mejores personas de la tierra ²..... etc., etc... .El hielo se ha derretido» ³.... ¡etc., etc.!!

*ib[idem]* (8. VI. 05) Lista de personas (por apellidos) que autorizaron a la d[elegación] del z[emstvo]. Se nombran 200 apellidos y se añade «y alg[unos] otros».⁴

Entre los 200 figuran todos los apellidos conocidos del *zemstvo*: Shípov, S. A. | Múromtsev, Chelnokov, Shájovskie S. I. y D. I., Petrunkevichi I. I. y M. I., Goncharov L. D. (Kaluga), M. I. Tugán-Baranovski, M. V. Rodzianko, etc., etc.

NB *Rassv[et]* nº 11 NB (o 11 VI).
Artículo de N. Stróev: sobre el prol[etari]ado y la b[urgue]sía, la dem[ocracia] b[ur]g[ue]sa y el p[art]ido s[ocial]d[emócrata] sobre el engaño al p[ue]blo, etc....⁵

*Rassvet*, 12 VI 05 (nº 93)... De «Kíev[skie] Ótkliki» a propósito de la com[isi]ón de Kokóvtsev.⁶
— «P. J. Shvanebach invitaba a la com[isi]ón a ver el asunto de manera aún más simple. La invitación a los obreros es solo —señalaba él— un pequeño desfile que satisface el pequeño amor propio de las masas obreras.»

*ib[idem]*. «¿Se puede entregar Sajalín?» III. Artículo de A. S.

Es una isla mu[y] rica, dice. «¡No, no! ¡Por S[a]j[a]l[í]n se puede y se debe regatear!»
*ib[idem]*. «La cuestión fundamental del movimiento obrero». V. Sádova.

«El proceso de crecimiento orgánico del m[ovimiento] obr[ero] entre nosotros, a pesar de las lecciones conmocionantes del pasado, hasta ahora se deforma, se somete a una distorsión extrema»....
Las barreras de la burocracia —«en el camino hacia la unificación natural e inevitable de la cl[ase] obr[era]»— no son sólidas. «Pero mientras este proc[eso] de unificación y org[ani]z[ación], encontrando obstáculos, se descompone en toda una serie de corrientes aisladas, las cuales ya en virtud de su(?) carácter tortuoso(?) y anormalidad(?), ¡caldean(!!!) la atmósfera tensa de nuestra vida política. Y el resultado del doble juego con la cuestión obrera de nuestras esferas dirigentes es evidente: por un lado, ira y exasperación en el seno de la población obr[era], que crecen con cada nueva fase en el desarrollo del movimiento, por el otro —ausencia de un partido obrero independiente, que sería el portavoz de las necesidades de clase del proletariado.»...
«La desigualdad de hecho en toda disputa econ[ómic]a del trabajo con el c[apita]l se hace sentir dolorosamente.... al proletario.»
Es característico, dice, «el movimiento recién concluido a favor de la jorn[ada] lab[oral] de 9 h[oras]».
Los obr[eros] de P[eters]b[urgo] presentaron esta rei[v]indic[ación] hace un m[es]. «Sirvieron de ejemplo las fábricas y talleres estatales, donde ya está establecida la jorn[ada] lab[oral] de 9 h[oras].» Comenzaron las huelgas.
«Un rasgo característico también de este movimiento, como en general del movimiento obrero en Rusia, fue la ausencia de cualquier tipo de organización profesional. Transcurrió sin un plan rector general, sin la mano dirigente de un centro con capacidad jurídica y plenos poderes. Tal vez, en las condiciones dadas, una institución central que uniera a los obreros ni siquiera habría considerado posible declarar la huelga, y no habríamos sido testigos de sufrimientos y víctimas superfluos, acompañantes inevitables de todo desorden econ[ómic]o, de toda lucha.
«Pero si se hubiera iniciado el movimiento, habría transcurrido indudablemente con la disciplina y la entereza que caract[er]izan los movimientos huelguísticos de los obr[eros] del extranjero, se habría conducido de manera estrictamente planificada y meditada, sin estallidos ¹

* * *

**Notas de Lenin:**

¹ *Rassvet*, nº 92 del 11 de junio (29 de mayo) de 1905. Las cursivas en las citas son de Lenin.
La palabra que falta, a juzgar por el contexto, es: "sin el estallido de pasiones espontáneas". (En el original del artículo de Sadova: "sin estallidos de pasiones espontáneas".)

² En el artículo, después de "mejores personas de la tierra", siguen las palabras: "conexiona su vínculo con esta Rusia atormentada por los golpes del destino y por el período turbulento, donde la tensión pronto alcanza positivamente el grado de explosión, si no se permite que las dolencias crónicas aparezcan ante nosotros en todo su horror y desnudez".

³ «El hielo se ha derretido. En el umbral de una nueva era que rápidamente se instaura, cada batir audaz de alas eleva más y más alto hacia el cielo despejado, desde donde ya se dibujará con una alfombra de colores la Rus que despierta jubilosa de la vida».

⁴ En el mismo número de *Rassvet*, en la 2ª pág., artículo: «Activistas del zemstvo y de la ciudad ante el soberano emperador». Al final del artículo se dice: «Autorizaron a la diputación de Moscú para dirigirse a la capital y hablar las siguientes personas» (a continuación sigue la enumeración de estas personas). La delegación del 19 (6) de junio en Peterhof la componían: P. A. Heiden, G. E. Lvov, N. N. Lvov, I. I. Petrunkevich, F. A. Golovín, P. D. Dolgorúkov, N. N. Kovalevski, Yu. A. Novosíltsev, F. I. Rodichev, D. I. Shájovskoi, S. N. Trubetskói, P. L. Korf, A. N. Nikitin, M. P. Fiódorov.

⁵ *Rassvet* nº 92 del 24 (11) de junio de 1905; artículo «El momento histórico» firmado: N. Stróev.

⁶ En el nº 93 de *Rassvet* del 25 (12) de junio de 1905, en la sección «Nuestra prensa», extractos de «Kíevskie Ótkliki».