[Noviembre, antes del 7, de 1905. Estocolmo.]

[Comienzo del manuscrito perdido; la página conservada empieza con una semifrase:]

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . pretexto para una ulterior agitación...

«He aquí la proclama de hoy en el órgano del comité central de huelga.

«El manifiesto promulgado ayer demuestra plenamente la impotencia de la autocracia y del gobierno en la lucha contra el pueblo insurgente. Sintiendo próximo el final, la autocracia retrocede de nuevo ante el poderoso empuje del ampliamente extendido movimiento revolucionario, que adopta formas cada vez más agudas. La autocracia retrocede ante la huelga política de masas organizada y la lucha armada. La autocracia espera, con su método predilecto, introducir la división en las filas de la nación combatiente. El manifiesto del 17 de octubre no declara ni la amnistía política, ni el cese del estado de sitio. Los derechos conquistados por el pueblo a costa de innumerables sacrificios solo pueden ser salvaguardados por él mismo. El único medio para conseguir una verdadera pacificación del país y del pueblo es la convocatoria inmediata de la Asamblea Constituyente sobre la base del sufragio universal, igual, directo y secreto de todos los ciudadanos adultos, sin distinción de sexo, religión o nacionalidad, y la realización de todas las garantías de las libertades civiles. La huelga política continúa.»

[Nota: ¹ Véase «The Times» nº 37853 del 1 de noviembre de 1905, corresponsalía desde Petersburgo del 31 de octubre bajo el título: «The Tsar's manifesto. Political strike continues. Demonstrations in the capital (from a correspondent)» (El manifiesto del zar. La huelga política continúa. Manifestaciones en la capital. De nuestro corresponsal).]