El congreso de los zemstvos terminó sus trabajos esta noche. Sus resultados justifican en cierta medida la suposición de que la actitud de amargura y desconfianza hacia el gobierno ha disminuido. Este resultado se debe enteramente a la decisión de las altas esferas de pasar de las palabras a los hechos, lo que se habría manifestado especialmente en la relajación de la censura y en la liberación del profesor Miliukov. Pero en lo que respecta al programa y al plan de la campaña electoral, no se manifestó la menor inclinación al compromiso, salvo en la cuestión de la participación en las elecciones. Algunos decían que sería deshonesto ir a la Duma sin la intención de trabajar en ella, pero la mayoría considera superfluas las consideraciones éticas respecto a un gobierno que jamás ha mostrado el menor escrúpulo al violar sus promesas. Declaran con toda franqueza que no tienen intención de trabajar en la Duma, sino que van allí exclusivamente para obtener un arma eficaz con la que luchar por la plena libertad. La asamblea del Partido Constitucional aprobó esta mañana por unanimidad una resolución en este sentido, y una mayoría considerable del congreso la respaldó.

«El programa electoral, en cuya elaboración el congreso ha gastado tanto tiempo, pierde por ello interés vital y adquiere un carácter académico, siendo útil sólo como medio para instruir a los electores no iniciados y para indicar en términos generales lo que los reformadores esperan realizar finalmente si ganan la batalla por el sufragio universal y un poder legislativo real.

«En una reunión informal de los dirigentes de la Unión del Campesinado se declaró hoy que ellos también van a la Duma con el propósito exclusivo de proclamar la demanda de reforma electoral y principalmente para formular un programa agrario cuyo eje es la nacionalización de la tierra.

«De estos hechos es difícil deducir una clasificación detallada de los partidos. Siguen estando agrupados en un pequeño número de reaccionarios y una enorme masa de reformistas. Estos últimos se subdividen a grandes rasgos en los zemstvos y el campesinado, que cooperarán hasta que el programa agrario pase a primer plano. El Gobernador General ha prohibido el congreso previsto de la Unión del Campesinado.»