1. La unificación de todas las fuerzas s.-d. reales y la unidad estricta del partido en Rusia es absolutamente necesaria, en particular ahora, cuando la lucha de la clase obrera se expande cada vez más. Esta unidad es posible solo entre aquellos s.-d. que reconozcan en su actividad:

a) que el POSDR en este momento solo puede existir ilegalmente y que todos los s.-d. deben ingresar en la organización partidista ilegal;

b) que la socialdemocracia rusa debe realizar agitación entre las masas en el espíritu de las reivindicaciones revolucionarias de 1905, llamando a los obreros a marchar al frente de todo el movimiento de liberación y a luchar por una nueva revolución.

El Congreso reconoce que en cada ciudad debe existir una organización s.-d. unificada, en la que deben participar obreros de todas las nacionalidades y que debe trabajar en todos los idiomas que habla el proletariado local. El Congreso invita a los s.-d. de todas las nacionalidades a luchar enérgicamente por una unidad realmente proletaria, firme, realizada por los propios obreros desde abajo.

2. En el centro de la lucha interna del partido durante los últimos 5 años se encuentra la cuestión de la corriente liquidacionista. Ya en la Conferencia Panrusa de 1908, antes de cualquier escisión, el partido decidió que entendía por liquidacionismo la tentativa de una parte de la intelectualidad partidista de liquidar la organización existente del POSDR y sustituirla por una unión informe dentro del marco de la legalidad a cualquier precio, incluso si esta última se compra al precio del abandono manifiesto del programa, la táctica y las tradiciones del partido.

En enero de 1910, la sesión plenaria del CC del POSDR, en la que estaban representadas todas las corrientes y tendencias del partido, condenó de nuevo unánimemente el liquidacionismo como «manifestación de la influencia burguesa sobre el proletariado», que se expresó en la negación del partido s.-d. ilegal, en la rebaja de su papel e importancia, en las tentativas de acortar las tareas programáticas y tácticas y las consignas de la socialdemocracia revolucionaria, etc.

La tentativa de los conciliadores de unirse a cualquier precio con los liquidacionistas (conferencia de agosto de 1912) resultó inútil, y los unificadores mismos cayeron en dependencia ideológico-política de los liquidacionistas.

El IV Congreso de la Socialdemocracia del Territorio de Letonia condena decididamente la corriente liquidacionista y acuerda retirar a su representante del Comité de Organización, que no se ha deslindado de los liquidacionistas.

3. Para la realización de amplias campañas políticas, el Congreso encarga al Comité Central que entre en relaciones con aquellas organizaciones cuya línea política coincida con las resoluciones adoptadas en el congreso.

4. El Congreso saluda la iniciativa de la Oficina Socialista Internacional de poner en el orden del día la cuestión de la unificación en la socialdemocracia rusa y encarga al Comité Central que contribuya con todas las medidas pertinentes, defendiendo los puntos de vista expresados en la presente resolución.