1

Debo confesar que los argumentos con los que el camarada Ivanov defiende su idea del centro único me parecen insostenibles{72}. (Lee la argumentación del camarada Ivanov):

«Sobre los §§ 4 y 5. El sistema de dos centros con un balancín – el Consejo – ha sido condenado por la vida misma. De la historia de la crisis del partido es evidente que constituye un terreno demasiado favorable para el desarrollo de divergencias, rencillas e intrigas cortesanas. Significa la subordinación de Rusia al extranjero: el CC es inconstante en su composición debido a las detenciones, la redacción del OC es permanente, el Consejo vive en el extranjero. Todas las objeciones más importantes contra un centro único, basadas en la separación de hecho entre Rusia y el extranjero, por un lado, no hacen sino confirmar la idea de la posibilidad y probabilidad de una escisión entre dos centros y, por otro lado, en gran medida desaparecen si el congreso hace obligatorias las reuniones periódicas entre los miembros rusos y los del extranjero del CC».

Las amables cualidades aquí mencionadas resultaron ser, sin embargo, inherentes en igual medida tanto al OC en el extranjero como al CC «auténticamente ruso». En toda la construcción del camarada Ivanov veo un error previsto por la lógica: post hoc, ergo propter hoc[60]. Puesto que los tres centros, disculpen la expresión, nos han perjudicado, que tengamos entonces un solo centro. ¡No veo aquí el «propter»! Nuestras desgracias no estaban condicionadas por el mecanismo, sino por las personas: la cuestión es que algunas personas, escudándose en una interpretación formalista de los estatutos, eludían el cumplimiento de la voluntad del congreso. ¿Acaso el CC «auténticamente ruso» no se transformó «dialécticamente» en su contrario? El camarada Ivanov razona así: el extranjero se ha portado mal, hay que ponerlo en «estado de sitio» y tratarlo con «mano dura». Yo siempre he sido, como se sabe, partidario tanto del «estado de sitio» como de la «mano dura», por lo que no objetaré tales medidas, pero ¿acaso el CC no ha merecido lo mismo? Además, ¿quién va a discutir que el OC puede ser permanente y el CC no puede? Esto es, al fin y al cabo, un hecho. Pero en la práctica me abstendré de toda polémica: antes teníamos un Consejo, y ahora tendremos una conferencia (de la parte del CC en el extranjero y en Rusia). En total, tres letras de más. Nuestro carro se volcaba siempre hacia la derecha, del lado del OC; el camarada Ivanov pone paja ahora a la derecha para el futuro, pero, en mi opinión, habría que ponerla también a la izquierda, del lado del CC. Yo me sumaría a la propuesta del camarada Mijailov sobre la disolución de los comités, pero, en verdad, no sé qué es la periferia. «Suplentes y guardianes del sello» hay que desalojarlos, pero ¿cómo definir con precisión el concepto de periferia? «¡2/3 de los votos de la periferia!» ¿Pero quién podrá llevar un registro exacto de ella? Debo, además, prevenir al congreso contra el abarrotamiento de los estatutos con multitud de párrafos. Redactar buenos párrafos es fácil, pero en la práctica resultan superfluos en su mayor parte. No hay que convertir los estatutos en una colección de buenos deseos...

2

Es más práctica la propuesta del camarada Kitaev, según la cual para convocar un congreso extraordinario se requiere una cantidad igual a la mitad del número de votos del congreso anterior.

3

4

La lista de las organizaciones nuevamente aprobadas se publica de inmediato en el OC del partido, indicando el momento de su aprobación por el CC.

5

Me pronuncio a favor de la redacción inicial del § 6, publicada en «Vperiod»{73}, ya que de otro modo resulta una incorrección.

6

7

Yo estaba a favor de la disolución de los comités, pero en el Consejo del partido, en el momento en que estalló nuestra hostilidad fraccional, me pronuncié contra ello, porque aplicar este derecho era hasta cierto punto indecoroso. Si este párrafo amenaza a los comités compuestos por intelectuales, me pronuncio doblemente a favor de él. A los intelectuales hay que tenerlos siempre con mano dura. Ellos están siempre al frente de toda clase de rencillas, y por eso propongo sustituir la palabra «periferia» por las palabras: «obreros organizados» (presenta su enmienda por escrito): «§ 9. El comité local debe ser disuelto por el CC si a favor de la disolución se pronuncian 2/3 de los obreros locales que forman parte de las organizaciones del partido».

En la pequeña periferia intelectual no se puede confiar, pero en los cientos de obreros organizados se puede y se debe. Quiero vincular estrechamente este párrafo con la cuestión de la rendición de cuentas. En este aspecto, debemos tomar ejemplo del Bund{75}, que siempre conoce con exactitud la cifra de obreros organizados. Y si nuestro CC sabe siempre cuántos obreros organizados hay en una organización dada, deberá tener en cuenta su opinión y estará obligado a disolver el comité local a petición de los obreros organizados.

8

En interés del OC debo pronunciarme a favor de la enmienda del camarada Kitaev. Con publicaciones semanales del periódico, es necesario estar al corriente de los asuntos y disponer de suficiente material{76}.

9

Estoy a favor de la cooptación por unanimidad{77}. El CC no es grande y necesitamos, a los fines del trabajo positivo y de la dirección política, garantizar la unidad de su composición.

10

Estoy de acuerdo con el camarada Kuznetsov: el § 13 debe ser eliminado de los estatutos y adoptarse la resolución correspondiente, presentada a la mesa por el camarada Belsky{78}.