Nos encontramos en una posición difícil. Tenemos tres resoluciones y tres enmiendas. Las resoluciones crecen y se desarrollan, y este proceso no está regulado en absoluto. El tema ha resultado más amplio de lo que suponía el ponente. Habrá que devolver la resolución a la comisión, aunque el camarada Serguéiev, al parecer, ridiculiza esta propuesta. Todos los oradores han abordado la cuestión de la intervención abierta. El informe se ajusta al tema, pero es necesario complementarlo. En cuanto a la participación en las sociedades, han chocado dos opiniones. El Congreso no puede dar indicaciones categóricas sobre la participación en las sociedades. Hay que utilizar todos los medios para la agitación. De la experiencia con la comisión Shidlovski no se puede extraer una actitud incondicionalmente negativa{55}. Dicen que la resolución no aporta nada nuevo. Es bueno, dilo y repítelo otra vez. La opinión del camarada Zimin es angular. No se puede responder categóricamente si se debe participar en el zemski sobor. Todo dependerá de la coyuntura política, del sistema electoral y de otras condiciones concretas que no se pueden prever de antemano. Dicen que el zemski sobor es un engaño. Es cierto, pero a veces, para desenmascarar el engaño, hay que participar en las elecciones. No se puede dar nada más que una directiva general. Repito, en mi opinión, hay que devolver todas las resoluciones a la comisión, ampliando su composición.