Propongo una resolución: «El Congreso elige: 1) una comisión para revisar los informes de los delegados y prepararlos para su presentación al Congreso; 2) una comisión para designar a los ponentes y preparar los proyectos de resolución sobre las cuestiones más importantes del orden del día».

Los discursos de los delegados me han convencido de que solo por este camino podemos trabajar fructíferamente. Si se adopta el sistema de discusión general y posterior debate en comisiones, esto conducirá a lo mismo que ocurrió en el II Congreso. Es necesario preocuparse por la publicación más completa posible de los trabajos del Congreso con el fin de informar mejor al partido. En vista de la atmósfera de suspicacia que rodea a nuestro Congreso, es particularmente necesario llevar los debates del modo más público posible y que queden registradas en las actas.