[Noviembre, antes del 16, 1905. Ginebra.]

CORRECCIONES DE LENIN.

Este hecho es muy característico: la propia composición del congreso contribuyó a cierta difuminación de la lucha de clases que madura en el seno del campesinado. Pero incluso el campesinado medio, representado en el congreso, se dividía con bastante claridad en dos grupos...

Sin embargo, no comprende que toda esta reforma no es más que una redistribución de la tierra entre propietarios, que no afecta a las bases de la producción capitalista. No sabe que esa posibilidad de obtener tierra siempre seguirá siendo para el campesino una posibilidad meramente platónica, ya que no dispone de los instrumentos de producción ni del capital adecuados.

Vemos, por consiguiente, que los socialistas conscientes deben apoyar incondicionalmente la lucha revolucionaria de todo el campesinado, incluso del medio e incluso del acomodado, contra los funcionarios y los terratenientes, pero los socialistas conscientes deben señalar directa y claramente que el anhelado «reparto negro» para los campesinos está muy lejos de ser socialismo. El socialismo exige la abolición del poder del dinero, del poder del capital, la abolición de toda la propiedad privada sobre los medios de producción, la abolición de la economía mercantil. El socialismo exige que tanto la tierra como las fábricas pasen a manos de todos los trabajadores, que organicen según un plan común la gran producción (y no la pequeña producción dispersa).

Tal resolución es extremadamente insatisfactoria. En lugar de un llamamiento revolucionario a la insurrección, sólo ofrece consejos liberales de carácter general. En lugar de organizar un partido revolucionario, la resolución se limita a organizar un anexo al partido liberal. El propio curso del movimiento escindirá forzosa e inevitablemente a los terratenientes liberales y a los campesinos revolucionarios, y nosotros, los socialdemócratas, procuraremos acelerar tal escisión.

Así, entre otras cosas, destroza implacablemente todas las ilusiones de ciertos presuntos «socialistas» (los socialistas revolucionarios)...

La lucha campesina por la tierra y la libertad es un gran paso hacia el socialismo, pero dista mucho, mucho de ser el socialismo mismo.

Nos inclinamos a pensar que aquí alguien de entre los bienintencionados liberales del campesinado «explicó» algo...