* No se ha podido establecer quiénes usaban este apodo. Nota de la red.

Odesa: «A los miembros de la “mayoría” de la organización de Odesa, Motia y Kostia»

¡Camaradas! He recibido vuestra «carta a los camaradas». No la publicaré, y además vosotros no me lo pedís. Pero considero un deber responderos. Ya he declarado en la prensa, en más de una ocasión, lo que ahora os repito. Quejarse y llorar a causa de la escisión es inútil. Hay que hacer algo para eliminarla, pensar cómo unificarse, y no andar recogiendo lugares comunes y exclamaciones lastimeras. Quejarse de la lucha entre dos partidos y crear un tercero, y además clandestino, como hicisteis vosotros ocultándoos de ambas organizaciones, significa agravar la escisión. Si os excluyeron por infringir las reglas de la organización, os lo merecíais, y en vano tratáis de embrollar el asunto presentándolo como si os hubieran excluido por vuestras opiniones, por vuestro conciliadurismo, y no por vuestra acción desorganizadora.

«Congreso constituyente» es una frase vacía. Pensad tan sólo un poquitín, una miaja, una pizca: ¿qué grupos precisamente y con cuántos representantes deberán enviar?? Pensad un poquitito: ¿cómo reaccionaríais ante la idea de una asamblea constituyente sin bases del derecho electoral? ¿No lo calificaríais de charlatanería??

¿Por qué guardáis silencio sobre la idea de dos congresos, el de la mayoría y el de la minoría, en el mismo momento y en el mismo lugar?? Esta idea fue planteada por el Comité Central y *Proletari* 106. ¿No es más fácil formar dos congresos de los dos partidos existentes que primero crear un tercero (lo que os llevaría meses, si no años) y luego convocar tres congresos?? ¿Qué imbécil se sometería a un «congreso constituyente» sin saber de antemano si realmente son socialdemócratas, qué socialdemócratas precisamente y en qué proporción estarán representados en él???

La consigna «dos congresos» tiene a su favor: 1) el consentimiento de uno de los dos partidos; 2) la plena disposición de la mayoría para celebrar su congreso, siendo conocidas las normas para su convocatoria y los derechos de su congreso; 3) la posibilidad de conseguir lo mismo en los grupos y organizaciones del otro partido muy rápidamente: publicarlas todas, consultarlas y editar el proyecto de estatutos del congreso.

En cambio, vuestra consigna —«congreso constituyente»— sólo cuenta a su favor con los lloriqueos de ciertos llorones, pues ni una sola parte del partido conoce las b a s e s de ese congreso en ningún aspecto. Sencillamente sois hombres de poca fe y de nervios débiles. Visteis la enfermedad sucia, las pústulas malolientes y os apartasteis. Es comprensible, humanamente hablando, pero irracional. Nosotros pensamos, en cambio, que no se puede uno apartar, que un tercer partido no conducirá a nada, y que los dos actuales acabarán por unificarse, aunque no sea de inmediato ni sin dolorosas operaciones.

Escrito a fines de octubre – principios de noviembre de 1905.  
Publicado por primera vez en 1931 en la *Recopilación Leninista* XVI.  
Se publica según el manuscrito.