«la tarea primordial y más esencial» de la insurrección armada. De la insurrección armada no hay por qué hablar en la resolución sobre la lucha sindical, pues es un medio para aquel

«derrocamiento de la autocracia zarista» del que habla el punto II. Los sindicatos podrían ampliar la base de la que extraeremos fuerzas para la insurrección, de modo que, lo repito, es erróneo contraponer una cosa a la otra.

Ad IV. «Librar una enérgica lucha ideológica contra la llamada minoría», que vuelve al «economicismo» «en las cuestiones de los sindicatos». ¿No es esto demasiado general para una resolución del Comité de Odesa? ¿No peca de exageración? Pues en la prensa no se ha criticado ni una sola resolución de todos los mencheviques sobre los

«sindicatos». Solo se señalaba que los liberales los elogian por la tendencia a afanarse en este asunto con un celo no acorde a la razón. Pero de aquí [la conclusión] es solo que nosotros debemos esforzarnos «conforme a la razón», pero también debemos sin falta esforzarnos. En mi opinión, o bien suprimir este punto por completo, limitándose a señalar la advertencia contra la estrechez y la lucha contra las tendencias de la burguesía y los liberales a tergiversar las tareas de los sindicatos; o bien formularlo especialmente en conexión con alguna resolución dada de los mencheviques (desconozco tales resoluciones en este momento; a menos que hayan aparecido entre vosotros en el sur algunas de Akímov).

Ad V. Esto sí es el asunto. Las palabras «y, si es posible, la dirección» yo las sustituiría por «y la dirección». Nosotros todo lo hacemos «si es posible». La inserción de estas palabras aquí y solo aquí provocará una interpretación incorrecta, como si aspiráramos menos a la dirección, etc.

En mi opinión, en general, hay que precaverse de la exageración de la lucha contra los mencheviques en esta cuestión. Ahora, probablemente, comenzarán a surgir precisamente con rapidez los sindicatos. No hay que apartarse y, sobre todo, no dar motivo a pensar que hay que apartarse, sino esforzarse por participar, influir, etc. Pues hay una capa especial de obreros, de edad avanzada, con familia, que darán poquísimo en la lucha política ahora, pero mucho

en la sindical. Hay que utilizar a esta capa, orientando solamente sus pasos en esta esfera. Para la socialdemocracia rusa es importante, desde el comienzo mismo, adoptar la nota justa sobre los sindicatos, crear de inmediato la tradición de la iniciativa socialdemócrata en este terreno, de la participación socialdemócrata, de la dirección socialdemócrata.

Por supuesto, en la práctica pueden faltar las fuerzas, pero esta es ya una cuestión completamente distinta, y además hay que decir: si se sabe utilizar todas las fuerzas diversas, siempre se encontrarán también para los sindicatos. ¡Se encontraron fuerzas para escribir una resolución sobre los sindicatos, es decir, para orientar ideológicamente, y en esto está el quid!

Estrecho la mano y ruego me escriban unas líneas sobre la recepción de esta carta y sobre sus pensamientos al respecto.

Vuestro N. Lenin

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Enviado de Ginebra a Odesa

Publicado por primera vez en 1926

en la Recopilación Leninista V

Se imprime según el manuscrito