¡Queridos camaradas! He recibido el dinero, 1000 rublos = 2640 francos, y el primer número de «El Obrero».

Causa una impresión excelente. Cabe esperar que la difícil tarea de una exposición popular que no sea aburrida sea resuelta por él en gran medida. Hay algo fresco en el tono y el carácter de la exposición. Un magnífico espíritu combativo. En una palabra, de todo corazón puedo felicitaros por el éxito y desearos más éxitos. Por ahora, se me ocurren las siguientes observaciones particulares: 1) sería deseable hablar un poco más sobre el socialismo, dado el carácter «divulgativo» del órgano; 2) sería deseable vincular más estrecha y directamente las consignas políticas combativas con las resoluciones del III Congreso y con el espíritu general de nuestra táctica de socialdemocracia revolucionaria.

Ahora, a vuestra carta del 24. 8. 05, que a todos nos sorprendió directamente por su tono 77. I. Sobre la información.

Vosotros «no podéis hacer nada más». Esto es incorrecto, pues vemos y sabemos que tanto el Bund, como los mencheviques, como una serie de bolcheviques pueden hacer más y lo hacen. Es un hecho que el miembro del CC en el extranjero está peor informado que los bundistas y «La Chispa». Hay que corregir esto y corregirlo constante e incansablemente. He aquí el ejemplo más reciente. Vuestra resolución sobre el boicot activo la recibimos solo hace unos días 78. ¡¡Los que llegan de Rusia la conocen desde junio!! ¿Y diréis que «no podéis hacer nada más»???? Su retraso provocó entre nosotros, además de por mi culpa, una discordancia, pues yo en «El Proletario» interpretaba el «boicot activo» de otra manera, sin saber cómo lo interpretabais vosotros*.

He aquí otro hecho de vuestra restauración del doble centro. En esencia, la discordancia resultó no ser grande, pero aun así es indeseable en una cuestión sobre el modo de acción de todo el partido. Me parece 1) extremadamente importante y lo único correcto desde el punto de vista de las decisiones del III Congreso plantear directamente como punto central de la campaña de agitación la consigna de la insurrección y del gobierno revolucionario provisional. 2) Me parece absolutamente erróneo el consejo de «disolver por la fuerza» las asambleas de electores. Sería una táctica funesta. Una de dos: o no hay condiciones para aplicar la fuerza en serio, entonces limitarse a la agitación, discursos, huelgas, manifestaciones, convenciendo a los electores, sin «disolverlos» en absoluto. O hay condiciones para aplicar la fuerza en serio, entonces hay que dirigir esa fuerza no contra los electores, sino contra la policía y el gobierno. Entonces, emprender la insurrección. De lo contrario, corréis el riesgo de caer en una situación absurdísima: ¡¡los obreros «disuelven por la fuerza» a los electores, el gobierno los protege por la fuerza!!

Aquí se manifiesta prácticamente el daño de no plantear la consigna directa y decidida de la insurrección como centro de la agitación contra la Duma: preparad la insurrección, convenced a todos (incluidos los electores) de preparar la insurrección, aclarad sus fines, formas, medios, condiciones, órganos, premisas. Pero no empleéis la fuerza en vano mientras no esté acumulada, y si no habéis convencido a los electores, entonces

* Véase V. I. Lenin, Obras Completas, 5ª ed., t. 11, págs. 166-174. Red.

disolverlos por la fuerza es una locura directa, un suicidio para la socialdemocracia.

Además. II. Escribís que no habéis sido astutos con la Comisión de Organización, sino que cumplíais la voluntad del III Congreso. Creo que aquí estáis claramente equivocados. Sobre la necesidad de preparar las condiciones de la unificación y de dos congresos para la unificación (en un mismo lugar y al mismo tiempo, con la obligación de cada organización de someterse a las decisiones de su congreso) ya os escribí antes*... Por tanto, aquí no hay desacuerdos. Pero que olvidasteis la resolución secreta (la adjunto más abajo) sobre la aprobación obligatoria de las condiciones de fusión por el IV Congreso, este hecho sigue siendo un hecho. Y en eso insistía. La Comisión de Organización, en dos puntos de su declaración («Hoja Volante» del CC nº 3, pág. 5), en los puntos 2 y 3, habla directamente en contra de la unificación mediante un congreso. Esto no se puede negar. ¡¡Y vosotros en la respuesta ni una palabra sobre vuestro desacuerdo!! Resultó precisamente que anulasteis la resolución. Que esto es un error y que hay que corregirlo, es indiscutible.

Finalmente, otro error indiscutible: la ausencia de una respuesta directa a la Comisión de Organización. Escribís que «se trataba de la fusión sobre las bases del III Congreso». ¡Señores, por piedad! ¿Para qué engañaros a vosotros mismos? ¿Para qué debilitar vuestra posición correcta con una hipocresía evidente?

La fusión sobre la base del III Congreso ha sido rechazada. Se propuso aquí mismo directamente tanto a Plejánov como a la Comisión de Organización, y a Winter y a Vadim. Con tal fusión habría un solo Órgano Central (Plejánov incluso propuso una «troika» para él a través de sus agentes). Con tal fusión habría un solo CC obligatoriamente de ambas mitades, es decir, la «cooptación» no sería cooptación, sino una fusión real.

Pero esto ha sido rechazado. Por tanto, queda el acuerdo hasta el IV Congreso y la fusión «sobre las bases del cuarto congreso». En lugar de esta respuesta directa y clara y de una declaración pública, ante el público pasáis por alto la esencia

* En el manuscrito, después de «antes» se ha dejado un espacio para insertar la fecha de la carta al Comité Central: 28 de julio (véase el presente tomo, págs. 48-50). N. K. Krúpskaya tachó «antes» y escribió encima «ya anteriormente». Red.

de la cuestión con el silencio (pues la CO propone claramente la fusión no sobre las bases del III Congreso, y vosotros respondéis: en general es aceptable, bien, ¡seguiremos conversando!). ¡Y a mí me escribís: «nuestro ultimátum era el estatuto del III Congreso»! ¿Y esto no es autoengaño? Pues si decís esto públicamente, en primer lugar, todos los bolcheviques se reirán de vosotros, y, en segundo lugar, los mencheviques os responderán de tal manera que todas vuestras buenas intenciones sobre la fusión se irán al diablo.

En mi opinión, es mejor declarar directamente al partido: lamentablemente, han rechazado la fusión sobre las bases del III Congreso. Preparemos el IV Congreso de modo que en el mismo tiempo y en el mismo lugar se reúnan dos congresos. Preparemos un plan de fusión. Digamos, en todas las organizaciones paralelas, en todas partes, igual número de unos y otros (à la Nikoláiev) 79. Si es así, haced una lista de las organizaciones paralelas, una lista completa, interrogadlas a todas. Luego, el CC, digamos, también por mitades, es decir, a partes iguales. En caso de fusión plena, contra tal «cooptación» no se puede discutir en principio (aunque en la práctica la cuestión es más compleja, y hay que saber cuántas organizaciones paralelas hay, etc.). (Entre paréntesis: lamento mucho que en el nº 1 de vuestra «Hoja Volante» presumierais de que de nuestro lado están 2/3 del partido. Con ello socavasteis vuestro futuro acuerdo sobre «a partes iguales». ¿Y dijisteis la verdad de que son 2/3??) Además, el Órgano Central. En caso de fusión, dos Órganos Centrales, en mi opinión, es un absurdo, y considero posible que los bolcheviques prefieran a este absurdo su propio órgano de varios comités sobre la base del estatuto del partido. Con dos Órganos Centrales competidores, la fusión será letra muerta. Entonces es mejor un «acuerdo» - sobre una base similar a la «Nikoláiev», es decir, en todas partes comisiones de unificación o de conciliación a partes iguales de unos y otros.

III. Sobre el dinero. Vuestra declaración de que el Órgano Central debe editarse «con fondos del extranjero», de que la bancarrota del CC debe comenzar por el Órgano Central, nos dejó a todos atónitos, como un trueno.

Escribís que esto no es irritación ni reproche. Permitidme que no os crea. Decir en serio, con calma y sangre fría una cosa así significa declarar la ruptura del Órgano Central con el partido, y vosotros no podíais querer eso. Editar el Órgano Central del partido con fondos no del partido, sino del extranjero, decretar que la bancarrota del partido debe comenzar (y no terminar) por el Órgano Central - esto es algo fenomenal. Si lo tomáramos en serio, y no lo consideráramos precisamente como una manifestación de nerviosismo debido a dificultades temporales (pues en general vuestro volumen de negocios es «gordo», y las perspectivas de 60.000 y de la «empresa» son aún tres veces «más gordas»), entonces tendríamos que tomar inmediatamente medidas para pasar a la edición «con fondos del extranjero» del órgano del Comité de la Organización en el Extranjero. Pero repito que veo en esta monstruosa salida de vuestra parte solo nerviosismo y esperaré a una entrevista personal, pues aquí, en mi opinión, no es el comienzo de una ruptura, sino un malentendido.

Os estrecho fuertemente la mano. N. Lenin